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Así fue la primera audiencia de Nicolás Maduro en Nueva York: tensión, desafío y un tribunal bajo máxima seguridad

Así fue la primera audiencia de Nicolás Maduro en Nueva York: tensión, desafío y un tribunal bajo máxima seguridad
  • Publishedenero 5, 2026
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Nueva York.– Puntualmente a las 12:00 del mediodía, bajo un despliegue de seguridad sin precedentes, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ingresaron a la sala 26 del Tribunal del Distrito Sur de Manhattan para enfrentar su primera audiencia judicial tras su captura por autoridades estadounidenses.

Custodiados por al menos tres alguaciles federales (U.S. Marshals), ambos llegaron con el rostro en alto. Maduro, al recorrer la sala con la mirada fija en el público y los medios internacionales presentes, pronunció en voz alta un breve saludo: “Happy New Year”, antes de dirigirse a saludar a sus abogados defensores.

En la sala se encontraban 25 periodistas extranjeros, además de 15 ciudadanos civiles, cuya presencia resultó clave en el desarrollo del momento final de la audiencia. A esto se sumaba una fuerte presencia de agentes de la DEA, fiscales federales, traductores judiciales y personal de seguridad de distintas agencias estadounidenses.

El juez y la lectura de cargos

La audiencia fue presidida por el juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años, magistrado con una extensa trayectoria en casos de alto impacto, incluidos procesos relacionados con los atentados del 11 de septiembre.

A las 12:04 p. m., el juez procedió a leer los cuatro cargos formales en contra de Nicolás Maduro. Minutos después, a las 12:09 p. m., el acusado tomó la palabra, rompiendo el protocolo habitual del tribunal.

“Yo soy Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Fui secuestrado mediante una intervención militar. Me declaro prisionero de guerra y me apego a los acuerdos de Ginebra”, expresó.

De inmediato, el juez Hellerstein lo interrumpió con firmeza:

“Solo le pregunté si usted es Nicolás Maduro. Lo demás podrá decirlo en otras instancias”.

Maduro respondió entonces de forma concisa:

“Soy Nicolás Maduro. Soy inocente y soy un hombre de Dios”.

Vestimenta, actitud y estrategia

Durante la audiencia, Maduro vestía el uniforme naranja del centro de detención, cubierto por una chaqueta azul, similar a la utilizada por otros acusados de alto perfil en tribunales federales de Estados Unidos. Su esposa, Cilia Flores, permaneció en silencio durante todo el proceso.

El acusado estuvo asistido en todo momento por un traductor, ya que, según se evidenció en la sala, no habla ni comprende el idioma inglés. A través de los audífonos, siguió cada intervención del juez y de los fiscales.

Maduro insistió en varias ocasiones en que no había tenido oportunidad de revisar en detalle el expediente judicial, aunque rechazó leerlo en voz alta cuando el tribunal se lo ofreció, indicando que prefería analizarlo posteriormente y tomar notas.

La única solicitud formal que realizó al juez fue poder retirar consigo las anotaciones que escribió durante la audiencia, petición que le fue concedida.

Una audiencia breve, pero cargada de tensión

El acto judicial tuvo una duración aproximada de 32 minutos. Sin embargo, el momento más tenso ocurrió al final, cuando uno de los civiles presentes en la sala se levantó y le gritó directamente a Maduro:

“¡Pagarás todo lo que hiciste en nombre del pueblo venezolano!”

Maduro respondió sin alterarse:

“Soy un hombre de Dios. Soy un prisionero de guerra”.

La sala permaneció en silencio absoluto mientras los alguaciles escoltaban nuevamente a los acusados fuera del recinto.

Cómo ingresó la prensa a la audiencia

El acceso a la audiencia fue limitado y estrictamente controlado. Desde la tarde del día anterior, periodistas de distintos países permanecieron más de 20 horas en fila frente al tribunal. A las 7:30 de la mañana, personal de la Corte tomó los nombres de los reporteros autorizados.

Solo 20 periodistas obtuvieron acceso final a la sala, distribuidos en cuatro filas, ubicados a apenas seis o siete metrosdel banquillo de los acusados.

Antes del ingreso de la prensa, entraron los cinco fiscales del Departamento de Justicia, los abogados defensores, la dibujante judicial oficial —una tradición histórica del sistema estadounidense— y funcionarios federales.

Un proceso apenas comienza

La audiencia de este lunes marca el inicio formal del proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos, uno de los casos más trascendentes contra un exjefe de Estado extranjero en la historia reciente del país.

La causa continúa en desarrollo y se espera que en las próximas semanas se definan aspectos clave sobre la estrategia legal, la detención preventiva y el calendario del juicio.

— Portada Nacional

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