Sondeos coloca a Ligia Bonetti como figura emergente en un escenario presidencial hipotético
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El posicionamiento de Ligia Bonetti como la figura empresarial mejor valorada en un escenario hipotético presidencial no pasa desapercibido en el tablero político nacional. Aunque el estudio de Sondeos no midió intención de voto partidaria, el alto nivel de aceptación ciudadana que alcanza la presidenta ejecutiva del Grupo SID envía una señal clara sobre el desgaste de las figuras tradicionales y la creciente apertura del electorado a perfiles provenientes del sector privado.

Con un 43 % de respaldo en esta medición de percepción, Bonetti no solo lidera ampliamente frente a otros empresarios de peso, sino que irrumpe simbólicamente en un espacio históricamente dominado por hombres y por políticos de carrera. Este dato refuerza una narrativa que comienza a ganar terreno: la del liderazgo gerencial como alternativa ante el desencanto ciudadano con la política convencional.
En términos políticos, el estudio revela una demanda latente de renovación y eficiencia en la conducción del Estado. La valoración de Bonetti parece estar asociada a su imagen de disciplina corporativa, resultados tangibles y visión estratégica, atributos que una parte significativa de la población percibe como ausentes en la clase política actual. No se trata aún de una candidatura, pero sí de un termómetro del humor social.
Analistas consultados señalan que estos resultados podrían provocar movimientos indirectos en los partidos tradicionales, obligándolos a replantear sus discursos y figuras de referencia. La sola mención de una empresaria como potencial opción presidencial refleja una ciudadanía más pragmática, menos ideologizada y enfocada en la capacidad de gestión.
Asimismo, el hecho de que figuras empresariales históricas como Frank Rainieri o Juan Vicini queden muy por debajo en esta medición refuerza la singularidad del caso Bonetti, cuya valoración parece trascender el ámbito económico para proyectarse como un liderazgo nacional con potencial político, aun sin haber manifestado aspiraciones electorales.
En un país donde el debate sobre la sucesión presidencial comienza a tomar forma, el estudio de Sondeos introduce un elemento disruptivo: la posibilidad de que una mujer, proveniente del sector empresarial, encabece la conversación sobre el futuro del poder. Ligia Bonetti emerge así no solo como un referente corporativo, sino como un nombre que, desde ahora, empieza a gravitar en el imaginario político dominicano.