Leonel Fernández llama al diálogo y rechaza la intervención militar como salida a la crisis en Venezuela
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Santo Domingo. – El expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, afirmó que la única vía legítima y sostenible para superar la crisis venezolana es el diálogo político y una solución pacífica, sin injerencias militares ni imposiciones externas. Con ese planteamiento, fijó posición frente a los recientes acontecimientos en Venezuela y cuestionó la escalada de tensiones y la intervención armada extranjera como mecanismos para resolver conflictos internos.
Durante un mensaje dirigido al país, Fernández advirtió que cualquier acción militar genera sufrimiento humano y amenaza con desestabilizar a toda la región, señalando que la historia reciente de América Latina demuestra que la violencia externa no conduce ni a la democracia ni a la paz, sino a escenarios más complejos y dolorosos.
Cuestionamiento a la legitimidad electoral
El líder del partido Fuerza del Pueblo situó el origen inmediato de la crisis en el cuestionamiento a la legitimidad de las elecciones presidenciales venezolanas de julio de 2024. Recordó que, en su condición de observador electoral, consideró improcedente proclamar un ganador sin la presentación de las actas de escrutinio.
Subrayó que esa posición no fue antojadiza, sino el resultado de consultas con expertos electorales de las Naciones Unidas, el Centro Carter y asesores internacionales de reconocido prestigio, quienes coincidieron en la necesidad de transparencia para garantizar legitimidad democrática.
“Podemos decir, con toda modestia, que fuimos de los primeros en diagnosticar la crisis de legitimidad surgida del proceso electoral y en ofrecer un camino de diálogo, de paz y de concordia para su solución”, expresó Fernández.
Defensa de la soberanía y el multilateralismo
Desde esa evaluación temprana, el exmandatario dominicano afirmó haber propuesto un diálogo político interno entre venezolanos, orientado a la reconciliación y a la estabilidad democrática. A su juicio, de haberse atendido esas recomendaciones —que luego fueron compartidas por otros observadores— se habría evitado el agravamiento del conflicto y el actual escenario de confrontación.
Fernández defendió una concepción de la democracia basada no solo en el discurso, sino en principios como la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y el respeto al derecho internacional, rechazando el uso o la amenaza de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
En ese sentido, respaldó el multilateralismo como el espacio natural para la resolución de controversias, en el marco de la Carta de las Naciones Unidas y los organismos regionales.
Lamenta que RD no sea centro de diálogo
El expresidente lamentó que la República Dominicana haya perdido la oportunidad de desempeñar un rol activo como facilitadora del diálogo regional, recordando experiencias pasadas en las que el país sirvió como escenario para soluciones diplomáticas en América Latina.
A su entender, la región necesita hoy más que nunca espacios de mediación y consenso, en lugar de alineamientos automáticos que profundicen las divisiones.
“Somos del criterio de que toda controversia entre Estados debe resolverse en el marco de la Carta de las Naciones Unidas y, en el ámbito regional, por la Organización de los Estados Americanos”, sostuvo.
Llamado final a la sensatez
Al repasar su relación con Venezuela, Fernández destacó que durante casi 25 años ha participado en iniciativas de mediación y observación electoral, siempre con una conducta imparcial y orientada a la paz. Señaló que ese compromiso responde también a una deuda histórica con un país que acogió a líderes dominicanos en tiempos de exilio y apoyó la lucha democrática en la República Dominicana.
El exmandatario concluyó con un llamado a la sensatez, la tolerancia y el entendimiento, exhortando a que Venezuela recupere un camino de libertad, justicia y democracia, mientras instó a la comunidad internacional a privilegiar la palabra sobre las armas.