Mayo Clinic avanza en predicción de crisis epilépticas con IA
Rochester, Minnesota. — En un laboratorio de neurología de Mayo Clinic, el Dr. Benjamin Brinkmann lidera investigaciones innovadoras orientadas a anticipar y, en el futuro, interrumpir las crisis epilépticas antes de que ocurran. A través del análisis continuo de los ritmos eléctricos del cerebro durante días, semanas y meses, el equipo busca identificar patrones que permitan mejorar la atención de los pacientes con epilepsia, especialmente aquellos con formas farmacorresistentes.
La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por crisis recurrentes provocadas por descargas súbitas de actividad eléctrica en el cerebro, que pueden afectar el movimiento, el habla o el nivel de conciencia. Aunque muchos pacientes logran controlar las crisis con medicación, otros enfrentan episodios impredecibles que impactan significativamente su calidad de vida.
Ingeniero biomédico de formación, el Dr. Brinkmann trabaja junto a neurocientíficos y clínicos combinando datos de ondas cerebrales, constantes vitales y estudios de imagen para desarrollar herramientas capaces de interpretar señales complejas y orientar decisiones médicas más precisas. Uno de sus principales objetivos es identificar con exactitud el origen de las crisis en el cerebro, información clave para quienes no responden adecuadamente al tratamiento convencional.
Monitoreo continuo desde casa
Entre los avances más destacados se encuentra un estudio internacional que evaluó un pequeño implante colocado bajo la piel, detrás de la oreja, capaz de registrar la actividad cerebral mientras el paciente realiza su vida cotidiana.
Durante 15 meses, el equipo recopiló más de 72,000 horas de datos y registró 754 crisis, casi el doble de las reportadas en diarios tradicionales. Aproximadamente la mitad de los participantes utilizó el dispositivo más de 20 horas al día, indicando que no interfería con su rutina. Los resultados evidencian que la monitorización prolongada en el hogar permite detectar patrones que pueden pasar desapercibidos en consultas clínicas breves.
Inteligencia artificial desde la muñeca
En otra línea de investigación, el Dr. Brinkmann encabezó un estudio con un smartwatch equipado con inteligencia artificial. El dispositivo monitorea frecuencia cardíaca, movimiento, conductancia de la piel y temperatura corporal, utilizando aprendizaje automático para identificar señales de advertencia.
Según resultados publicados en la revista Epilepsia, el sistema logró predecir correctamente cerca del 75 % de las crisis, con un bajo índice de falsas alarmas. La anticipación, incluso de pocos minutos, puede permitir a los pacientes tomar precauciones, contactar a un cuidador o evitar situaciones de riesgo.
A futuro, estas alertas podrían activar tratamientos automáticos, como la administración de medicamentos o estimulación cerebral leve cuando el riesgo sea elevado.
Hacia una neurotecnología más inteligente
Ambos estudios forman parte del programa BIONIC (Bioelectronics Neuromodulation Innovation to Cure) de Mayo Clinic, que reúne a expertos en el desarrollo de tecnologías capaces de detectar y responder de manera inmediata ante alteraciones en el cerebro y el sistema nervioso.
La investigación del Dr. Brinkmann abre nuevas perspectivas para comprender mejor la epilepsia y avanzar hacia una atención más predictiva, personalizada y preventiva, marcando un paso significativo hacia el futuro de la neurotecnología aplicada a la salud.