El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, murió durante los ataques aéreos ejecutados por fuerzas estadounidenses e israelíes contra objetivos estratégicos en territorio iraní.
El mandatario realizó el anuncio a través de su plataforma Truth Social, donde afirmó que Jamenei —quien dirigía el país desde 1989— falleció en medio de la ofensiva militar. En su mensaje, Trump calificó al ayatolá como “una de las personas más malvadas de la historia” y sostuvo que su muerte representa un acto de justicia frente a las acciones atribuidas al régimen iraní.
Operación conjunta y escalada regional
La ofensiva forma parte de una operación coordinada entre Washington y Tel Aviv contra instalaciones militares, infraestructura estratégica y figuras clave del gobierno iraní.
Reportes preliminares indican que los bombardeos han dejado cientos de muertos y heridos, intensificando la tensión en Medio Oriente y elevando la preocupación internacional ante una posible escalada mayor del conflicto.
Versiones contradictorias desde Teherán
No obstante, autoridades iraníes han ofrecido versiones contradictorias respecto a la supuesta muerte del líder supremo. Funcionarios en Teherán habían señalado previamente que tanto Jamenei como el presidente iraní se encontraban con vida, mientras continúan circulando informaciones cruzadas sobre el alcance real de los ataques.
Incertidumbre política
De confirmarse, la muerte de Jamenei —figura central del sistema político iraní durante más de tres décadas— abriría un escenario de alta incertidumbre institucional en Irán y podría reconfigurar el equilibrio de poder en la región.
La situación se mantiene en desarrollo, mientras la comunidad internacional observa con cautela el rumbo de los acontecimientos.