La tensión en el Medio Oriente se intensificó luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán advirtiera que no permitirá la exportación de “ni un litro de petróleo” de la región si continúan los ataques de Estados Unidos e Israel contra su territorio.
En un comunicado difundido en la madrugada del martes, la fuerza militar iraní aseguró que el futuro del conflicto estará determinado por sus propias fuerzas armadas, al tiempo que advirtió que las decisiones sobre el desarrollo de la crisis no dependerán de Washington.
Ante estas declaraciones, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que su país responderá “veinte veces más duramente” si Irán intenta bloquear el tránsito de petróleo en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de crudo. El mandatario también señaló que un intento de interrupción en esa vía podría desencadenar ataques devastadores que harían “prácticamente imposible” la reconstrucción del país.
Trump también expresó incertidumbre sobre el liderazgo iraní tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, señalando que aún no está claro quién asumirá el control político en la nación.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que no existe margen para negociar un alto el fuego mientras continúen los ataques estadounidenses e israelíes. En paralelo, Irán lanzó nuevos misiles y drones dirigidos hacia Israel, bases militares estadounidenses en la región y diversas infraestructuras energéticas en el Golfo.
En medio de esta escalada, el ejército estadounidense informó que destruyó 16 embarcaciones iraníes presuntamente vinculadas con el despliegue de minas navales en las cercanías del Estrecho de Ormuz. Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la operación militar se llevó a cabo tras detectar indicios de que Irán preparaba la instalación de minas en el corredor marítimo.
Las autoridades estadounidenses señalaron que las acciones buscan garantizar la seguridad de la navegación internacional y evitar interrupciones en el suministro global de petróleo.
El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio energético mundial, por donde transita una gran parte del petróleo que se exporta desde el Golfo hacia los mercados internacionales. Por ello, cualquier alteración en su funcionamiento genera preocupación en la comunidad internacional y en los mercados energéticos. 🌍⛽