Cirugía, clave en tratamiento del cáncer colorrectal
República Dominicana, marzo de 2026. – La cirugía continúa siendo un pilar fundamental en el tratamiento del cáncer colorrectal, aunque su aplicación y el momento en que se realiza dependen de factores como la localización del tumor, el estadio de la enfermedad y su posible diseminación, explicó el doctor Eric Dozois, jefe de cirugía de colon y recto de Mayo Clinic.
El especialista indicó que en los casos de cáncer de colon en etapas tempranas, la cirugía suele ser el primer paso y, en muchos pacientes, puede resultar curativa sin necesidad de tratamientos adicionales. No obstante, en etapas más avanzadas, se recomienda complementar con quimioterapia para reducir el riesgo de recurrencia.
En cuanto al cáncer de recto, destacó que el abordaje suele ser diferente debido a su ubicación en la pelvis y la cercanía con órganos y estructuras sensibles. En estos casos, es común iniciar el tratamiento con quimioterapia y radioterapia antes de la cirugía, en un enfoque conocido como terapia neoadyuvante, con el objetivo de reducir el tamaño del tumor y mejorar los resultados quirúrgicos.
El doctor Dozois subrayó que el tratamiento del cáncer colorrectal requiere un enfoque multidisciplinario que involucra cirujanos, oncólogos y otros especialistas, quienes evalúan cada caso de manera individual para definir la mejor estrategia terapéutica.
Asimismo, resaltó que las técnicas mínimamente invasivas, como la laparoscopia y la cirugía robótica, han revolucionado estos procedimientos, permitiendo menor dolor, menos complicaciones y una recuperación más rápida para los pacientes.
No obstante, advirtió que, en algunos casos, especialmente en cáncer de recto, pueden presentarse efectos secundarios como cambios en la función intestinal, urinaria o sexual, por lo que es fundamental que los pacientes reciban orientación completa antes del tratamiento.
Finalmente, el especialista enfatizó la importancia de acudir a centros médicos con experiencia en el manejo de este tipo de cáncer, donde equipos multidisciplinarios puedan ofrecer un tratamiento integral que equilibre las posibilidades de curación con la calidad de vida del paciente.