El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a Pam Bondi como fiscal general, en medio de tensiones internas relacionadas con el manejo del caso Jeffrey Epstein.
La decisión fue anunciada por el propio mandatario a través de sus redes sociales, donde, pese a reconocer a Bondi como una “gran patriota” y aliada, confirmó su salida y su paso al sector privado.
En su lugar, asumirá de manera interina Todd Blanche, quien se desempeñaba como fiscal general adjunto y fue abogado personal de Trump.
Según reportes, el presidente mostraba frustración con la gestión de Bondi, especialmente por considerar insuficiente su accionar frente a adversarios políticos y por el manejo de los informes vinculados al caso Epstein, que continúa generando presión en el Departamento de Justicia.
Durante su gestión, fiscales federales también enfocaron investigaciones en figuras como James Comey, Letitia James y John Bolton, en un contexto de alta tensión política.
La salida de Bondi se produce además mientras enfrenta una citación del Congreso para testificar sobre su manejo del caso Epstein, uno de los temas más sensibles en la agenda judicial estadounidense.