El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ordenó la realización de un peritaje técnico privado solicitado por la defensa de los hermanos Espaillat, imputados en el proceso por el colapso del establecimiento.
La decisión fue adoptada por el juez Reymundo Mejía Zorrilla, quien acogió parcialmente la solicitud al considerar que la medida es necesaria para garantizar el derecho de defensa y la igualdad de condiciones en el proceso judicial.
En la misma resolución, el magistrado dispuso la extracción completa de datos de un teléfono celular vinculado al caso, a cargo del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), como parte de las diligencias complementarias.
El tribunal estableció que la defensa había requerido estas acciones desde la fase de investigación sin obtener respuesta oportuna del Ministerio Público, lo que, conforme al Código Procesal Penal, permite acudir ante el juez para decidir su procedencia.
El peritaje, que será realizado por un equipo de ingenieros encabezado por el abogado Miguel Valerio, incluirá evaluaciones estructurales, químicas y geotécnicas para determinar las causas del colapso, abarcando análisis de concreto, acero, corrosión, cargas estructurales y posibles factores externos o humanos.
El juez otorgó un plazo de 30 días hábiles para la ejecución de estos estudios, rechazando la solicitud inicial de 21 semanas por considerarla excesiva.
Los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del centro nocturno Jet Set, cumplen medida de coerción mientras avanzan las investigaciones por presunto homicidio involuntario, tras la tragedia ocurrida el 8 de abril que dejó 236 fallecidos y decenas de heridos.
Este caso, uno de los más impactantes en la historia reciente del país, continúa generando conmoción nacional, mientras familiares de las víctimas mantienen su firme reclamo de justicia.