Estados Unidos. – El gobierno de Donald Trump anunció la ampliación de su política de restricción de visas para América Latina y el Caribe, como parte de un endurecimiento de su estrategia migratoria y de seguridad regional.
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que, de manera inmediata, se han impuesto restricciones de visado a 26 personas en varios países del hemisferio, sin revelar sus identidades ni nacionalidades. La medida también podría extenderse a familiares directos de los afectados.
Según el comunicado oficial, esta política busca contener amenazas vinculadas a la influencia de potencias extranjeras en la región, incluyendo a China, Rusia e Irán.
La administración estadounidense indicó que esta decisión forma parte de su Estrategia de Seguridad Nacional, orientada a preservar su liderazgo en el hemisferio occidental y proteger activos estratégicos frente a injerencias externas.
Entre las acciones que podrían derivar en sanciones migratorias se incluyen permitir el control de recursos estratégicos por parte de potencias adversarias, desestabilizar la seguridad regional, afectar intereses económicos estadounidenses o comprometer infraestructuras críticas como las telecomunicaciones.
El Departamento de Estado subrayó que la medida también busca impedir que actores extranjeros utilicen la región como plataforma para debilitar la influencia y estabilidad de Estados Unidos.
El anuncio hace referencia a precedentes recientes, como el caso del presidente colombiano Gustavo Petro, y la revocación de visados a funcionarios en Chile, situaciones que reflejan la aplicación de esta política en contextos de tensiones diplomáticas.
Las autoridades estadounidenses reiteraron que continuarán utilizando restricciones de visa como herramienta para proteger la seguridad nacional y fortalecer la estabilidad regional frente a desafíos geopolíticos emergentes.