Nacionales

Abril de 1965: la revolución que cambió la historia dominicana

Abril de 1965: la revolución que cambió la historia dominicana

La Revolución de Abril de 1965 cumple 61 años como uno de los episodios más decisivos en la lucha por la democracia en la República Dominicana, una gesta que marcó a fuego el rumbo político del país.

Lo que inició como un levantamiento para restablecer el gobierno constitucional de Juan Bosch, derrocado en 1963, terminó convirtiéndose en una guerra civil que enfrentó a dominicanos en defensa de dos visiones opuestas del poder.

El origen: una Constitución que incomodó al poder

La crisis comenzó tras el golpe de Estado que puso fin al gobierno de Bosch, cuya Constitución de 1963 impulsaba libertades civiles, derechos laborales y reformas sociales que afectaban intereses de sectores tradicionales, militares y económicos.

El descontento popular frente al llamado “Triunvirato” detonó el movimiento del 24 de abril de 1965, encabezado por militares y civiles que exigían el retorno al orden constitucional.

Caamaño y los constitucionalistas

Bajo el liderazgo de Francisco Alberto Caamaño Deñó, los llamados constitucionalistas tomaron el control de gran parte de Santo Domingo, enfrentándose a las fuerzas “leales” dirigidas por Elías Wessin y Wessin.

Los combates incluyeron bombardeos, enfrentamientos armados y una intensa resistencia urbana que convirtió la capital en el epicentro del conflicto.

Intervención extranjera

El 28 de abril, Estados Unidos intervino militarmente con más de 20 mil soldados bajo la orden del presidente Lyndon B. Johnson, en una operación que buscaba frenar lo que consideraban una posible expansión comunista en el Caribe.

Posteriormente, la Organización de los Estados Americanos respaldó una fuerza de paz que se sumó a la presencia militar en el país.

Un conflicto que dejó huella

La guerra concluyó con un gobierno provisional encabezado por Héctor García Godoy, que abrió paso a nuevas elecciones y a una etapa de transición política.

Legado histórico

Más de seis décadas después, la Revolución de Abril no solo se recuerda como un conflicto armado, sino como una lucha por la soberanía, la legalidad y el respeto a la voluntad popular.

El sacrificio de Caamaño, Rafael Fernández Domínguez y miles de dominicanos sigue siendo símbolo de resistencia y compromiso democrático.

Hoy, el 24 de abril continúa siendo una fecha que invita a reflexionar sobre el valor de la Constitución y la importancia de defender la democracia frente a cualquier amenaza.

Tamaño de texto: