Golpe en Boston: Embiid revive a los 76ers y enciende la serie ante Celtics
Parecía una serie sentenciada, pero el guion cambió de forma inesperada. Los Boston Celtics tenían todo a favor para cerrar la eliminatoria en casa, pero los Philadelphia 76ers irrumpieron en el TD Garden con autoridad, firmando una victoria 96-113 que revive la serie y traslada la presión al conjunto dirigido por Joe Mazzulla.
El golpe de los Sixers tuvo nombre propio: Joel Embiid, dominante con 33 puntos y 8 asistencias, bien secundado por Tyrese Maxey, quien aportó 25 puntos, 10 asistencias y 5 rebotes. En contraste, los Celtics no encontraron su mejor versión, con Jayson Tatum y Jaylen Brown lejos del nivel necesario para sentenciar la serie.
Boston salió sin la intensidad que exige un partido de eliminación en casa. Tal vez exceso de confianza tras su dominio previo, pero lo cierto es que nunca lograron imponer su ritmo. Aunque la lógica sigue favoreciendo a los Celtics, cuesta imaginar que un equipo tan irregular como Philadelphia logre tres victorias consecutivas… pero ya han dado el primer aviso.
El partido arrancó equilibrado, con un Embiid errático (1/6 en tiros) que parecía anticipar un desenlace favorable a los locales. Sin embargo, el camerunés reaccionó con un segundo cuarto demoledor, imponiendo su físico en la pintura ante la ausencia de referentes defensivos interiores como Al Horford o Robert Williams III.
A pesar de un susto en la rodilla que lo obligó a salir momentáneamente, Embiid regresó para cerrar el partido como líder absoluto. Su actuación cobra aún más valor considerando que viene de una reciente operación de apendicitis, lo que añade un componente épico a su rendimiento.
El colapso de Boston llegó en el último cuarto: apenas 11 puntos, con un pobre 3/22 en tiros de campo. Solo Sam Hauser logró anotar desde la cancha, mientras el resto dependía de tiros libres. La ofensiva se estancó y la defensa tampoco respondió ante un rival que aprovechó cada espacio.
Los Sixers, por su parte, encontraron aportes clave como el de Quentin Grimes, quien sumó 18 puntos con gran efectividad desde el perímetro. Sin necesidad de actuaciones brillantes de otras figuras, el equipo mostró carácter y ejecución en el momento justo.
Ahora la serie regresa a Philadelphia con un nuevo panorama. Los Celtics siguen siendo favoritos, pero han dejado escapar una oportunidad clara. Si los Sixers logran imponer condiciones en casa, la presión cambiará completamente de bando.
Por ahora, lo que parecía un trámite se ha convertido en una serie abierta. Y en playoffs, cuando el impulso cambia de manos, cualquier cosa puede pasar.