Berlín.- Ucrania vivió una nueva madrugada de terror luego de que Rusia lanzara un ataque masivo contra Kiev y otras ciudades del país, dejando al menos ocho personas muertas y 45 heridas, entre ellas varios niños, según informaron las autoridades ucranianas.
El Servicio Estatal de Emergencias confirmó que entre las víctimas fatales figura un niño de apenas 12 años, mientras los equipos de rescate continúan removiendo escombros en busca de desaparecidos tras la destrucción de varios edificios residenciales.
El bombardeo, considerado uno de los más intensos de las últimas semanas, se extendió por más de ocho horas bajo alerta aérea constante, provocando escenas de pánico y devastación en distintos sectores de la capital ucraniana.
Las autoridades indicaron que los ataques impactaron zonas residenciales, estaciones de servicio, concesionarios de vehículos, supermercados y centros comerciales, dejando severos daños materiales en al menos 11 edificios de apartamentos y decenas de automóviles.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, explicó que uno de los puntos más afectados fue el distrito de Darnitskí, donde al menos 18 apartamentos quedaron completamente destruidos.
Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy denunció que Rusia lanzó alrededor de 56 misiles y 675 drones contra territorio ucraniano, en una ofensiva que calificó como “terrorismo masivo contra la población civil”.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, las defensas antiaéreas lograron interceptar el 93 % de los proyectiles, incluyendo decenas de drones y misiles balísticos. Sin embargo, varios impactos alcanzaron objetivos civiles en Kiev y otras regiones como Járkov, Odesa y Poltava.
En Járkov se reportaron al menos 28 heridos adicionales, mientras continúan las labores de emergencia con cientos de rescatistas y agentes policiales desplegados en todo el país.
Zelenski pidió nuevamente endurecer las sanciones internacionales contra Rusia y aumentar el apoyo militar a Ucrania, asegurando que Moscú debe “sentir las consecuencias de su terrorismo”.
La Fiscalía ucraniana abrió una investigación por presuntos crímenes de guerra cometidos durante este nuevo ataque, uno de los más devastadores registrados en 2026.