Haití

Pandillas golpean al Gobierno haitiano con el secuestro de un alto cargo

Pandillas golpean al Gobierno haitiano con el secuestro de un alto cargo
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PUERTO PRÍNCIPE, Haití.- La crisis de seguridad en Haití sumó un nuevo y alarmante episodio tras el secuestro de James Boyard, director de gabinete del Ministerio de Defensa y uno de los expertos en seguridad más reconocidos del país.

De acuerdo con informaciones difundidas por medios internacionales, Boyard fue secuestrado por hombres armados en una zona de Puerto Príncipe considerada hasta hace poco relativamente segura, convirtiéndose en el funcionario de más alto nivel secuestrado en Haití en los últimos años.

El hecho ocurrió en el sector de Bourdon, una de las áreas que aún mantenía cierto nivel de estabilidad dentro de la capital haitiana, actualmente asediada por grupos criminales fuertemente armados.

Boyard desempeña un papel estratégico dentro del Gobierno haitiano, ya que además de ser director de gabinete del Ministerio de Defensa, se desempeña como inspector general de la Policía Nacional de Haití y ha trabajado en la implementación de reformas destinadas a fortalecer las instituciones de seguridad y reconstruir las Fuerzas Armadas del país.

Hasta el momento, las autoridades no han informado quiénes son los responsables del secuestro ni si los captores han exigido algún tipo de rescate.

Expertos internacionales consideran que la operación criminal fue cuidadosamente planificada debido al alto perfil del funcionario y al esquema de seguridad que lo acompañaba.

La situación refleja el deterioro acelerado de la seguridad en Haití, donde las pandillas continúan expandiendo su control territorial. Se estima que alrededor del 70 % de Puerto Príncipe está bajo dominio de la coalición criminal conocida como Viv Ansanm, grupo que ha sido catalogado por Estados Unidos como una organización terrorista extranjera.

Analistas en temas de seguridad advierten que las organizaciones criminales han diversificado sus métodos de operación, realizando secuestros en zonas anteriormente consideradas seguras e incluso utilizando uniformes policiales para ejecutar falsas operaciones de control y engañar a sus víctimas.

Además, las bandas han incrementado el secuestro de funcionarios públicos, ciudadanos con doble nacionalidad y empresarios, con el objetivo de obtener mayores sumas de dinero y ejercer presión sobre las autoridades haitianas.

Uno de los territorios señalados por expertos como centro de operaciones de estos grupos es Village de Dieu, bastión de la pandilla 5 Segond, liderada por el peligroso cabecilla Johnson Andre, alias “Izo”, considerado uno de los criminales más poderosos de Haití.

La violencia en Haití continúa agravándose a pesar de los esfuerzos internacionales para estabilizar el país, mientras miles de ciudadanos permanecen desplazados y las instituciones estatales enfrentan enormes dificultades para recuperar el control del territorio.

El secuestro de James Boyard representa un nuevo golpe para las autoridades haitianas y evidencia la creciente capacidad operativa de las pandillas, que siguen desafiando abiertamente al Estado y profundizando la crisis que afecta a la nación caribeña.

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