|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Nueva York, EE. UU.– Un juez federal de Estados Unidos fijó para el 1 de junio de 2027 el inicio del juicio contra el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos federales por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y permanecen detenidos desde enero de este año.
La decisión fue adoptada por el juez Alvin K. Hellerstein, del Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, tras acoger un calendario procesal propuesto de manera conjunta por la Fiscalía y la defensa, con el objetivo de disponer del tiempo necesario para el intercambio y revisión de las pruebas.
De acuerdo con documentos judiciales, las fases previas al juicio se desarrollarán entre septiembre de este año y marzo de 2027, aunque el cronograma podría modificarse si surgen complicaciones relacionadas con la obtención de información clasificada u otros aspectos procesales.
Durante la audiencia, Maduro compareció vistiendo el uniforme de recluso de una prisión federal. Antes del inicio del juicio, su equipo legal prevé presentar recursos para solicitar la desestimación del caso, argumentando que gozaba de inmunidad al momento de los hechos que le atribuyen por su condición de jefe de Estado.
El mandatario enfrenta cargos por presunto narcoterrorismo, narcotráfico y delitos relacionados con armas, mientras que Cilia Flores también responde a acusaciones penales formuladas por las autoridades estadounidenses.
En su primera comparecencia, celebrada en enero, ambos se declararon no culpables y calificaron las acusaciones como de carácter político. Hasta la fecha, ninguno ha solicitado libertad bajo fianza.
Maduro y Flores permanecen recluidos en una prisión federal de Brooklyn desde su captura en Caracas durante un operativo militar estadounidense realizado el pasado 3 de enero.
Tras la detención del mandatario, la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la Presidencia de Venezuela de forma interina y manifestó su disposición de mantener un diálogo con Estados Unidos, aunque cuestionó el operativo que derivó en la captura del gobernante venezolano.