El “efecto Taylor Swift”: los lanzamientos musicales que podrían estar costando vidas al volante
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Los lanzamientos de grandes estrellas de la música podrían tener un efecto inesperado en las carreteras: un aumento de las muertes por accidentes de tráfico. Así lo sugiere una investigación publicada en JAMA Network Open, que analizó los días de estreno de diez de los álbumes más reproducidos en Estados Unidos.
El estudio encontró que, durante las fechas de lanzamiento de estos discos, se registró un promedio de 139,1 muertes diarias por accidentes de tráfico, frente a 120,9 en otros días. La diferencia equivale a 18,2 fallecimientos adicionales por día.
Entre los álbumes analizados figura Midnights, de Taylor Swift, cuyo estreno el 21 de octubre de 2022 generó una enorme actividad en plataformas digitales. También fueron considerados trabajos de artistas como Drake y Bad Bunny.
Los investigadores observaron además que las reproducciones diarias de música en streaming aumentaron un 43 % durante los lanzamientos importantes, al pasar de 86,1 millones a 123,3 millones de reproducciones.
El análisis estima que, en conjunto, 182 muertes en Estados Unidos estuvieron asociadas a los días de lanzamiento de los diez álbumes estudiados. Sin embargo, los autores advierten que el estudio no demuestra una relación causal directa entre escuchar música nueva y sufrir un accidente.
El problema estaría en el celular
La investigación apunta especialmente al uso del teléfono móvil para reproducir música mientras se conduce.
La novedad de una canción o un álbum esperado puede captar la atención del conductor, mientras que buscar una canción, cambiar de reproducción o interactuar con una plataforma de streaming puede desviar la mirada y la concentración de la carretera.
La neurocientífica Emilia Redolar, profesora de la Universitat Oberta de Catalunya, explica que la conducción depende en gran medida de procesos automatizados, pero requiere la intervención de la corteza prefrontal dorsolateral, encargada de asistir al conductor ante situaciones que requieren atención.
Cuando aparece un estímulo novedoso, esa capacidad de atención puede verse comprometida.
“Si en ese momento está secuestrada, la corteza prefrontal no va a ser un buen asistente en la conducción”, explicó Redolar.
Los jóvenes, entre los más afectados
El estudio encontró que el incremento de las muertes fue mayor entre conductores menores de 40 años y hombres. También se observó una mayor incidencia en vehículos con un solo ocupante y en aquellos equipados con sistemas de infoentretenimiento integrados.
Los investigadores consideran que la presencia de pasajeros podría reducir parte de la distracción, ya que otra persona puede encargarse de manejar el dispositivo o seleccionar la música.
Los resultados ponen nuevamente sobre la mesa un problema conocido: la conducción y el teléfono móvil forman una combinación peligrosa, incluso cuando el dispositivo se utiliza aparentemente para una actividad tan cotidiana como escuchar música.
El mensaje para los conductores es sencillo: la canción puede esperar; la carretera, no.