DOS GIGANTES DEL SUR.
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POR CÉSAR DALMASÍ
El autor es periodista

Hay que reconocer que el Sur de República Dominicana ha parido grandes hombres y mujeres, los cuales con sus aportes han hecho que nuestro país sea cada vez más grande y mejor, la lista se haría larga, pero podemos mencionar a modo de ejemplo al Patricio Francisco del Rosario Sánchez, el Cacique Caonabo, de la zona de Maguana quien se convirtió en el primer defensor de la libertad, al enfrentar a los europeos, digo europeos porque no quiero decir conquistadores.
También Ángela Hernández, Premio Nacional de Literatura, nativa de Guayabal, Héctor J. Díaz insigne poeta de Azua y María Catalina Encarnación (May Talina) de Pedro Corto, ella es el más alto prototipo de solidaridad entrega y servicio comunitario y social, entre muchísimos más.
Pero desde mi propia vivencia en la historia reciente puedo mencionar, a dos ejemplos a los cuales conocí muy bien y de cerca, a quienes los considero como dos gigantes del Sur,por su historia política, social y humana, el primero allá en el lejano pueblecito de Pedro Santana municipio de Elías Piña, a orillas del legendario Río Artibonito tenemos al exdiputado de la República Teódulo Valenzuela Pérez (D’ Oleo ).
Este honorable servidor público y hombre de gran sensibilidad, tiene en su haber una vida pública marcada por un excelente servicio al Estado, ocupando varios cargos públicos, con una impronta realmente fructífera, con una excelente vocación de servicio y un hombre con un gran sentido de la solidaridad, como lo demuestra toda la trayectoria de Teódulo Valenzuela Pérez.
Pero además, recuerdo todo el servicio social que brindó a la gente en su pueblo y pongo como ejemplo el famoso Colmado D’ Oleo (de su propiedad), desde donde facilitaba productos alimenticios a militares de servicio en el municipio y a sus coterráneos, acrédito y muchas veces regalado, observé también cómo dispuso de su camioneta marca Chevrolet color azul, con la cual transportaba gratis a las personas desde Pedro Santana al mercado binacional de Bánica; en sí, D’ Oleo ofreció un gran servicio social a favor de la gente.
Otro gigante de la misma zona, en el poblado de Higuerito, pueblito laborioso que expone una singular belleza entre cactus y bayahondas, con un bosque seco impresionante, allí nos encontramos con el exsenador de la República Florentino Carvajal Suero, 32 años sin interrupción en el congreso, entre diputado y senador, esto lo hace ser el senador de más años en el congreso y varias veces presidente de la Cámara Alta.
Florentino desde su posición y en su activismo político, hizo muchos favores que hoy día perduran, un hombre entregado y preocupado por el bienestar de su pueblo, su región y el país, que trabajó la política con el único interés de ayudar y servir, con una convicción firme y clara de que las posiciones públicas son para aportar y mejorar la calidad de vida de las personas, lo que supo hacer muy bien.
Carvajal Suero siempre se caracterizó por su buena relación con todos, un hombre que tenía la puerta de su despacho abierta, en sus posiciones públicas era accesible, sencillo, afable, con un don de gente admirable, escuchaba a todos con gran parsimonia, me consta que trató con igualdad a los grandes y a los pequeños.
Siempre fue un hombre de una sola palabra, no le hablaba mentiras a la gente, le decía sí o no, sin lugar a dudas que hombres y especialmente políticos de esa estirpe ya no tenemos,tanto D’ Oleo como Carvajal Suero, son el espejo en donde deben mirarse muchos políticos y funcionarios de hoy, que cuando llegan a la posición se olvidan de todos e incluso cambian su número de celular olvidando que lo que sube baja.
En definitiva el exdiputado Teódulo Valenzuela Pérez como el expresidente del Senado Florentino Carvajal Suero, fueron servidores públicos pundonorosos que hicieron extraordinarios aportes a la provincia de Elías Piña y al país, especialmente al desarrollo de la zona fronteriza y sus habitantes, ojalá que los políticos de hoy emulen su ejemplo.
Por tal razón, sin miedo a equivocarme y con toda fuerza, podemos afirmar que Florentino Carvajal Suero y Teódulo Valenzuela Pérez, son dos verdaderos gigantes del Sur.