Caso Jet Set: el choque jurídico por el dolo eventual
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Santo Domingo, RD.— El abogado penalista Simón advirtió que el cambio de calificación jurídica en el caso Jet Set, de homicidio involuntario a homicidio voluntario por dolo eventual, podría enfrentar obstáculos durante el juicio de fondo y terminar beneficiando a los imputados Antonio y Maribel Espaillat.
La advertencia abre un nuevo frente en la controversia jurídica sobre el colapso de la discoteca, que dejó numerosas víctimas mortales y heridos. El debate gira en torno a si las pruebas permitirán demostrar que los acusados conocían el riesgo de una tragedia y aceptaron la posibilidad de que ocurriera.
Simón cuestiona las pruebas y la calificación jurídica
Según los argumentos atribuidos al jurista, la nueva calificación exige demostrar los elementos del dolo eventual, una figura que implica que el acusado se represente la posibilidad de un resultado lesivo y actúe aceptando ese riesgo.
Simón advirtió que, si la acusación no consigue acreditar los elementos necesarios, podría tener dificultades para sostener esa calificación penal. Sin embargo, esto no implica una absolución automática, pues el tribunal deberá valorar las pruebas y determinar la responsabilidad penal conforme al derecho aplicable.
El abogado también señaló que el Tribunal Colegiado encargado de conocer el fondo del proceso podría apartarse de la calificación establecida previamente si considera que los hechos y las pruebas no la sustentan.
El cambio abre un debate constitucional
De acuerdo con las declaraciones atribuidas a Simón por el periódico Hoy, la decisión del juez Franny González podría ser objeto de cuestionamientos constitucionales durante el proceso.
El jurista planteó la posibilidad de que los jueces examinen su compatibilidad con la Constitución mediante el control difuso de constitucionalidad. También mencionó eventuales vías de revisión ante instancias superiores, aunque cualquier impugnación dependerá de los mecanismos procesales aplicables y de las decisiones que se adopten en cada etapa.
La discusión se suma al debate sobre el alcance de la calificación penal y las consecuencias que podría tener para los acusados.
El juicio de fondo deberá conocerse ante un Tribunal Colegiado
La variación de la calificación jurídica llevó a que el expediente fuera remitido a un Tribunal Colegiado, por tratarse de una figura penal con un marco de sanciones más elevado, según los argumentos expuestos en torno al caso.
El nuevo tribunal deberá examinar las pruebas, escuchar a las partes y determinar si los hechos atribuidos a Antonio y Maribel Espaillat corresponden a la calificación planteada por la acusación.
Juan Hirohito Reyes defiende el dolo eventual
En una posición contraria, el exjuez de la Suprema Corte de Justicia y abogado de las víctimas, Juan Hirohito Reyes, defendió la decisión de variar la calificación jurídica.
Reyes sostuvo que los imputados habrían recibido alertas explícitas y documentación sobre los riesgos relacionados con el techo de la discoteca antes del colapso y que, pese a ello, el establecimiento continuó operando.
A juicio del abogado de las víctimas, esos elementos podrían respaldar la hipótesis de dolo eventual por omisión. La validez de ese planteamiento deberá establecerse a partir de las pruebas que sean admitidas y valoradas por el tribunal.
Una controversia que marcará el proceso
Las posiciones contrapuestas de Simón y Reyes evidencian la importancia de la calificación jurídica que finalmente se mantenga durante el juicio. Mientras uno advierte sobre las dificultades probatorias y constitucionales, el otro sostiene que las alertas previas permitirían fundamentar la figura penal.
La decisión final corresponderá a los jueces, quienes deberán evaluar los elementos de prueba y los argumentos de la acusación y la defensa, sin que las advertencias de los juristas impliquen por sí mismas un resultado definitivo.