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París refuerza la seguridad ante nuevas manifestaciones tras los saqueos

París refuerza la seguridad ante nuevas manifestaciones tras los saqueos
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Comercios del centro de la capital francesa protegen sus escaparates con tablones de madera, mientras el Gobierno anuncia el despliegue de 70.000 policías y gendarmes en todo el país para prevenir nuevos episodios de violencia.

El centro de París se prepara para una nueva jornada de manifestaciones este sábado 24 de octubre, en medio del temor de comerciantes y propietarios a que se repitan los saqueos, destrozos y agresiones registrados durante las protestas del pasado 17 de octubre.

Numerosos establecimientos han comenzado a cubrir sus escaparates con tablones de madera y a reforzar sus medidas de seguridad. Algunos propietarios también han acudido a establecimientos especializados para adquirir aerosoles y otros productos de defensa personal ante la posibilidad de nuevos incidentes.

El Gobierno francés anunció el despliegue de 70.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional para prevenir desórdenes, en respuesta a los llamados difundidos en redes sociales para cometer actos de violencia y saqueos. <Cite refs={[«turn235894search2″,»turn235894search0»]}/>

Comerciantes compran material de defensa

En la Armería de la Bolsa, situada en la zona de Les Halles, uno de los sectores afectados por los saqueos del fin de semana anterior, su propietario, Yves Gollety, asegura que las ventas de material defensivo han aumentado considerablemente.

“Los comerciantes compran material de defensa, aerosoles y cosas así, porque han sido agredidos y han tenido miedo —explica Gollety a EFE—. La gente se encontró bloqueada al fondo de sus tiendas por esas bandas de delincuentes. Muchos están traumatizados”, afirma.

El establecimiento recibe a clientes interesados en adquirir aerosoles de gas pimienta y dispositivos que dispersan gases irritantes. Según Gollety, las pistolas que disparan bolas de caucho, conocidas como flash-ball, también han registrado una fuerte demanda y se encuentran agotadas.

Escaparates cubiertos y negocios que planean cerrar

La preocupación se extiende por el bulevar Saint-Antoine, entre las plazas de la Bastilla y de la Nación, donde está previsto que pase una de las marchas autorizadas para el sábado.

Desde el miércoles se observaba la presencia de numerosos vehículos policiales en la zona, mientras varios comercios instalaban protecciones en sus fachadas. La imagen de escaparates cubiertos con tablones contrasta con la actividad habitual de esta concurrida área comercial de la capital francesa.

En una tienda especializada en productos de peluquería, una dependienta identificada como Alice confirmó que el establecimiento cerrará durante la jornada de manifestaciones.

“Sí, hay alguien que va a venir esta tarde a instalar las protecciones”, explicó.

A pocos metros, operarios trabajaban en la fachada de una farmacia. Su responsable, Tara, expresó la frustración de los comerciantes ante la necesidad de reforzar la seguridad de sus negocios.

“Desgraciadamente, nos estamos atrincherando. Nosotros no hemos sufrido daños, pero otros comerciantes sí”, señaló.

La encargada también criticó la situación y cuestionó la gestión de las autoridades francesas ante la convocatoria de una nueva protesta.

Temor a que se repitan los disturbios

Entre los trabajadores y propietarios de la zona predominan la incertidumbre y el temor. Sarah, dependienta de una boutique, aseguró que todavía no sabía si su establecimiento permanecería abierto el sábado.

Tony, propietario de una peluquería, manifestó su sorpresa al enterarse de que la marcha podría pasar frente a su negocio.

“No van a hacer pasar la manifestación por el bulevar Saint-Antoine, ¿verdad?”, preguntó con preocupación.

Otros comerciantes prefieren evitar declaraciones a la prensa y preguntan primero a qué medio pertenecen los periodistas antes de hablar sobre los daños sufridos.

En una tienda de ropa vaquera, un empleado confirmó que las protecciones de madera de los escaparates habían sido rotas, aunque el interior del establecimiento parecía encontrarse en buen estado. Una trabajadora de una reconocida firma francesa también admitió que su negocio había sufrido daños, pero declinó ofrecer detalles.

Un comerciante se niega a blindar su negocio

No todos los propietarios han optado por cerrar o reforzar sus establecimientos. En un pequeño restaurante de kebab, cuyo cristal quedó fracturado durante la manifestación anterior, Amhed mantiene una actitud distinta ante la posibilidad de nuevos disturbios.

“Sí, nos lo rompieron durante la manifestación”, relató al recordar los daños.

Pese a lo ocurrido, aseguró que no instalará protecciones adicionales en la fachada.

“Si quieren entrar, que entren y les damos de comer”, afirmó.

El comerciante explicó que él y sus compañeros se encargan de todas las tareas del negocio y que no tienen previsto adoptar medidas especiales para la jornada.

“Nosotros somos todo: los dueños, los cocineros y los vigilantes. No vamos a hacer nada”, añadió.

Francia prepara un amplio dispositivo policial

Las autoridades francesas buscan evitar que los incidentes del 17 de octubre vuelvan a repetirse durante las movilizaciones previstas para este sábado. El Ministerio del Interior ha pedido a los responsables locales que evalúen los riesgos de cada convocatoria y adopten medidas preventivas cuando exista peligro de nuevos saqueos o daños a establecimientos. <Cite refs={[«turn235894search0″,»turn235894search1»]}/>

En París, la presencia policial y las medidas adoptadas por los comerciantes reflejan la tensión que precede a la jornada de protesta, mientras los negocios intentan proteger sus instalaciones y reducir el riesgo de nuevas pérdidas.

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