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Puerto Príncipe, Haití.– La organización de derechos humanos Collectif Defenders Plus denunció este miércoles un violento ataque perpetrado por la banda armada Gran Grif en la comunidad de Pont-Sondé, situada a 110 kilómetros de la capital, que dejó al menos 20 personas fallecidas y un número aún no determinado de heridos.
Según la entidad, los criminales incendiaron unas 500 viviendas, sembrando el terror entre los residentes, quienes se han visto forzados a huir para salvar sus vidas. El ataque se suma a una serie de incursiones violentas que esta organización delictiva ha ejecutado en los últimos meses en la región del Artibonito.
Collectif Defenders Plus condenó no solo la masacre, sino también el silencio de las autoridades públicas, una actitud que, según afirma, deja a las comunidades a merced del crimen organizado. Las denuncias fueron destacadas por el portal informativo Haití Libre, que ha dado seguimiento permanente a la expansión de la violencia en el país.
Policía exige acción inmediata
Horas antes, el Sindicato de la Policía Nacional de Haití-17 (SPNH-17) alertó sobre el colapso progresivo de varios territorios, señalando la pasividad del Consejo Presidencial de Transición y del gobierno del primer ministro provisional, Alix Didier.
“Dejen de observar la destrucción del país y lancen una gran operación coordinada con todos los medios tácticos existentes”, exigió el gremio policial en un comunicado.
La organización solicitó medidas urgentes para frenar el avance de las bandas, incluyendo:
- Helicópteros para neutralizar las bases criminales.
- Embarcaciones para asegurar la costa entre Montrouis y L’Estère.
- Unidades especiales para liberar Pont-Sondé, Gonaïves, Gros Morne, Montrouis y otras zonas bloqueadas.
El SPNH-17 advirtió que miles de ciudadanos están viviendo bajo constante amenaza, mientras sectores enteros del país caen en manos de estructuras armadas que operan con impunidad.
Crisis de seguridad se agrava
El ataque en Pont-Sondé profundiza la ya crítica situación de seguridad en Haití, donde numerosas comunidades se encuentran sitiadas por grupos criminales que controlan rutas, territorios y actividades económicas. Organizaciones locales e internacionales han reiterado la urgencia de una respuesta estatal firme y coordinada.
Mientras tanto, los habitantes de Pont-Sondé intentan recuperarse de una de las jornadas más violentas registradas en los últimos meses, marcada por la destrucción masiva y el dolor de decenas de familias afectadas.