El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó este martes una nueva incautación marítima en el Caribe al detener un petrolero sancionado que navegaba en las proximidades de Venezuela, en lo que representa otro paso dentro de la estrategia de presión impulsada por la Administración del presidente Donald Trump contra el sector energético venezolano.
La embarcación, identificada como Sagitta, fue interceptada como parte del operativo “Lanza del Sur”, una acción militar destinada a hacer cumplir la cuarentena impuesta a buques petroleros sancionados que ingresen o salgan del territorio venezolano. De acuerdo con registros de tráfico marítimo, el navío había operado previamente bajo banderas de Panamá y Liberia, una práctica común entre buques que buscan evadir controles internacionales.
Según informó el Comando Sur, el Sagitta continuaba sus operaciones en abierta violación de las restricciones estadounidenses, lo que motivó su detención. La operación se llevó a cabo durante la mañana y, de acuerdo con las autoridades militares, se desarrolló sin incidentes ni resistencia.
Con esta acción, ya suman siete las incautaciones realizadas en el Caribe desde que Washington intensificó el bloqueo a buques sancionados, una política que se consolidó como herramienta clave de presión contra el Gobierno del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro.
Tras la captura de Maduro, el presidente Trump ha reiterado que Estados Unidos ejerce una tutela política sobre Venezuela, al tiempo que ha anunciado acuerdos para la recepción y comercialización de millones de barriles de petróleo venezolano, reconfigurando el control y destino de los recursos energéticos del país sudamericano.
La incautación del Sagitta confirma que el Caribe se mantiene como un punto estratégico en la disputa geopolítica por el petróleo venezolano, en un escenario donde la presión militar, económica y diplomática continúa escalando.
EFE