Medio Oriente.– El Ejército de Israel anunció que ejecutó una ofensiva aérea sin precedentes contra objetivos estratégicos en territorio iraní, asegurando haber eliminado a parte de la cúpula de defensa del régimen mediante ataques coordinados contra centenares de instalaciones militares identificadas por inteligencia israelí.
Según el comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel, el operativo fue lanzado tras detectar reuniones de altos mandos en diversos puntos de Teherán, lo que permitió dirigir los bombardeos contra “centros neurálgicos” del aparato militar y científico iraní. La acción fue ejecutada por cientos de cazas de la Fuerza Aérea israelí que impactaron objetivos considerados clave para la infraestructura estratégica del país persa.
Entre las figuras que, de acuerdo con la versión israelí, habrían fallecido se encuentran altos responsables del sistema de seguridad iraní, incluyendo al secretario del Consejo de Seguridad y asesor del líder supremo, Ali Shamkhani; el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour; y el jefe de inteligencia del comando de emergencia Khatam al-Anbiya, Saleh Asadi.
Asimismo, la lista de objetivos alcanzados incluiría al jefe de la Oficina Militar del líder supremo, Mohammad Shirazi; al ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; y a figuras vinculadas a la organización SPND, señalada por Israel como parte del desarrollo de capacidades nucleares, biológicas y químicas.
Las autoridades israelíes indicaron que la operación tuvo un carácter preventivo ante la presunta inminencia de amenazas contra Israel y sus aliados regionales. El portavoz militar afirmó que los ataques continúan en distintas zonas de Irán, apoyados por inteligencia precisa y en coordinación con el ejército de Estados Unidos.
El comunicado castrense subraya que la ofensiva se enfocó especialmente en responsables del programa de misiles y en estructuras relacionadas con la transferencia de armamento a milicias aliadas de Teherán en la región, con el objetivo de debilitar la capacidad operativa del régimen iraní.
Israel reiteró que continuará actuando contra cualquier actor que represente una amenaza a su seguridad nacional, en un contexto de creciente confrontación entre ambas naciones. La operación marca una escalada significativa en la tensión geopolítica en Medio Oriente, mientras la comunidad internacional se mantiene en alerta a la espera de una respuesta oficial por parte de Teherán y de las posibles repercusiones regionales del ataque.