La crisis en Medio Oriente se agrava tras nuevos ataques atribuidos a Irán contra ciudades del Golfo como Dubái, Doha, Riad y Kuwait. Mientras tanto, Estados Unidos e Israel intensifican bombardeos en territorio iraní.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, aseguró que su país ha destruido gran parte de la capacidad militar iraní y advirtió que Irán podría enfrentar ataques aún más fuertes si continúa la escalada.
Por su parte, el presidente iraní Masoud Pezeshkian prometió que no habrá más ataques contra países vecinos, aunque en el terreno continúan los enfrentamientos.
La situación ha llevado a la Liga Árabe a convocar una reunión de emergencia, mientras varios países del Golfo evalúan una respuesta conjunta.
La tensión crece y el conflicto amenaza con extenderse por toda la región.