EE. UU. despliega tropas élite en el Golfo Pérsico en medio de tensión por el Estrecho de Ormuz
Dubái. – Estados Unidos ha movilizado parte de sus fuerzas militares más especializadas hacia el Golfo Pérsico, en una escalada de tensión con Irán por el control estratégico del Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo.
El despliegue coincide con declaraciones del expresidente Donald Trump sobre supuestas negociaciones con Teherán, aunque las autoridades iraníes han negado avances en ese sentido.
Tropas élite y poder militar en la zona
Entre las fuerzas enviadas se encuentran unidades de alto nivel como los Navy SEAL, Rangers y la temida Delta Force, junto con una brigada completa de la 82 División Aerotransportada, compuesta por unos 3,000 paracaidistas ya desplegados en Jordania.
También se sumará un grupo anfibio con buques como el USS Tripoli y el USS New Orleans, transportando cerca de 2,500 marines especializados en operaciones de desembarco.
Objetivos estratégicos bajo la lupa
Analistas consideran que el Pentágono evalúa varias opciones militares:
- Escoltar convoyes petroleros para garantizar el flujo energético.
- Tomar islas clave como Qeshm y Larak.
- Controlar la isla de Kharg, centro de exportación del 90% del petróleo iraní.
Estas zonas son altamente sensibles y están fuertemente defendidas por Irán, lo que incrementa el riesgo de un conflicto de gran escala.
Alto riesgo de confrontación
Expertos advierten que cualquier intento militar en la región podría desencadenar una escalada significativa, debido a la capacidad de Irán para responder con misiles, drones y minas navales.
El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más críticos del planeta, por donde transita una gran parte del petróleo global.
Impacto global y tensión geopolítica
El despliegue también busca influir en los mercados internacionales, especialmente en el precio del petróleo, mientras se gana tiempo para consolidar fuerzas en la zona.
En paralelo, Irán ha planteado exigencias como el levantamiento de sanciones y el retiro de bases estadounidenses en la región, evidenciando posturas totalmente opuestas entre ambas naciones.