Nacionales

A LAS FUERZAS VIVAS DE LA NACIÓN

A LAS FUERZAS VIVAS DE LA NACIÓN
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POR CÉSAR DALMASÍ
El autor es periodista
cesardalmasi@hotmail.com

Cuando en el seno de una familia hay dificultades, lo más razonable es que todos los miembros de ese núcleo familiar, después de analizar el problema se pongan de acuerdo y lo enfrenten con las estrategias requeridas, hasta dar con la solución del mismo; eso es exactamente un país, una familia en sentido macro.

Es muy bien sabido que en República Dominicana, tenemos dificultades y problemas en muchos ámbitos, tal es el caso de la violencia y los niveles de inseguridad ciudadana, aunque reconocemos que desde la parte oficial se hace un gran esfuerzo para enfrentar esta realidad, así como los retos y desafíos que como nación se nos presentan, pero ante la realidad actual, no podemos dejar todo al gobierno.

Porque el desorden, las turbas de motoristas y demás, no lo resuelve un solo sector, en el contexto actual se requiere de que las fuerzas vivas que componen la sociedad, se unifiquen monolíticamente, para dar con la solución a un fenómeno que va creciendo y hay que actuar ahora y con manos duras.

Los motoristas (con las pocas excepciones) se han convertido en bandas de desaprensivos, en turbas de delincuentes y malhechores, agrediendo de forma inhumana a choferes y conductores y en ocasiones como ya sabemos, comenten crímenes y asesinatos.

En ese contexto y en nombre de la sensatez, elevamos un grito de auxilio, grito que sale del seno de la misma sociedad, de la gente común, de las madres y padres de familia, en esencia del sector poblacional ecuánime que se preocupa por una mejor convivencia y por la seguridad de quienes salen a las calles a cumplir con sus compromisos particulares, y a hacer que este país siga creciendo avanzando y desarrollándose.

No sabemos qué nos ha pasado que estamos siendo tan violentos, nuestras calles parecen ser tierra de nadie, porque la intolerancia se ha perdido, las ciudades están llenas de grupos de motoristas que transitan sin respetar lo más mínimo, éstas bandas de motorizados llevan desasosiego al seno de la familia y perturban el orden y la paz social.

Esto se ha salido de control y no puede continuar así, las autoridades tienen que actuar ahora y con manos duras e implacables, porque no puede ser posible que el bandidaje motorizado continúe tomando fuerza, eso hay que detenerlo de forma drástica y contundente, de manera que el Ministerio de lo Interior y Policía, la Dirección General de la Policía Nacional, el Ministerio de Defensa y todas las instituciones castrenses que echen manos a la obra.

También llamamos a las Iglesias, la católica, las evangélicas y otras denominaciones a que se pronuncien a favor de una mejor convivencia y que con su fuerza apoyen a las autoridades, para que juntos demos punto final al delito y al crimen que representan estas turbas motorizadas.

El mismo pedimos hacemos a las universidades, los empresarios, comerciantes, clubes sociales y culturales, gremios de profesionales, asociaciones y los mismos grupos y federaciones de motoristas, para que levanten su voz en contra de la escalada violenta de los conductores de motocicletas y en favor de una convivencia pacífica y armoniosa, digna de personas civilizadas

No olvidemos que los dominicanos siempre hemos sido y lo somos, gente buena, alegres, solidarios, que hemos sabido vadear mil situaciones, recordemos también que en definitiva somos una sola familia, entonces los motoristas que también reflexionen y cambien su conducta antisocial, por el bien de todos.

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