Deshidratación también puede poner en riesgo al corazón
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Santo Domingo.- La deshidratación no solo provoca sed, sino que también puede aumentar la carga de trabajo del corazón y afectar el funcionamiento del sistema cardiovascular, especialmente cuando la pérdida de líquidos se vuelve severa.
El cardiólogo Brodie Marthaler, del Sistema de Salud de Mayo Clinic, explica que cuando el organismo pierde líquidos disminuye el volumen de sangre que circula, por lo que llega menos sangre al corazón con cada latido. Ante esta situación, el cuerpo responde estrechando los vasos sanguíneos y aumentando la frecuencia cardíaca para mantener la circulación.
Entre los signos que pueden aparecer a medida que avanza la deshidratación se encuentran latidos cardíacos acelerados o palpitaciones, fatiga, mareos, aturdimiento, cambios en la visión, dificultad para respirar y molestias en el pecho.
Cuando la deshidratación es grave, puede provocar desmayos o un golpe de calor, situaciones que requieren atención médica inmediata.
Los adultos mayores, niños, deportistas, personas que trabajan al aire libre y quienes padecen enfermedades cardíacas tienen mayor riesgo. También deben tener especial cuidado quienes utilizan medicamentos que pueden afectar el equilibrio de líquidos, como algunos diuréticos.
Para prevenir complicaciones, los especialistas recomiendan mantener una ingesta adecuada de líquidos, especialmente antes de realizar ejercicio o permanecer durante largos períodos en ambientes calurosos. La sed puede servir como una guía para la mayoría de las personas sanas, aunque también es importante observar señales como boca seca, piel seca y orina de color oscuro.
El agua constituye una de las principales opciones para mantenerse hidratado. En casos de deshidratación importante, la reposición de electrolitos también puede ser necesaria, particularmente después de ejercicios prolongados o actividades de resistencia.
Los especialistas aconsejan además limitar el alcohol durante los períodos de riesgo de deshidratación y planificar con anticipación la hidratación cuando se vaya a realizar actividad física o trabajar al aire libre.
Mantenerse hidratado y reconocer oportunamente los síntomas puede contribuir a reducir la presión adicional sobre el corazón y prevenir complicaciones, especialmente entre las personas con mayor riesgo.