Wemby ya no será el gigante: la NBA prepara un muro contra él.
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SANTO DOMINGO.- La NBA se prepara para una temporada donde el tamaño volverá a convertirse en protagonista. La llegada de Tacko Fall, con sus impresionantes 2.29 metros, coloca nuevamente a los gigantes en el centro de una liga que durante años apostó por la velocidad, el tiro exterior y los quintetos pequeños.
Con Fall en los Philadelphia 76ers y Jamarion Sharp, de 2.26 metros, en escena, Victor Wembanyama, con 2.24 metros, dejaría de ser el jugador más alto de la NBA durante la temporada 2026-2027, siempre que Sharp y Fall formen parte de las plantillas definitivas.
El cambio resulta llamativo.
Desde su llegada a la liga, Wembanyama se convirtió en una anomalía física difícil de enfrentar: altura de pívot, movilidad de jugador exterior y capacidad para defender prácticamente toda la cancha.
Ahora los equipos parecen comenzar a responder con una fórmula sencilla: más centímetros.
Del baloncesto pequeño a los gigantes
Durante buena parte de la última década, la NBA evolucionó hacia quintetos más bajos y veloces.
La revolución impulsada por los Golden State Warriors popularizó el baloncesto de espacio, circulación rápida, múltiples tiradores y jugadores capaces de defender varias posiciones.
La altura dejó de ser suficiente.
Había que correr, lanzar y cambiar de marca.
Pero la aparición de Wembanyama está obligando a reconsiderar algunas de esas reglas.
El francés puede lanzar desde larga distancia, proteger el aro, correr la cancha y utilizar su envergadura para alterar tiros que parecían imposibles de bloquear.
Ante semejante combinación, la NBA comienza a buscar otra respuesta.
Un muro para detener a Wemby

Fall, Sharp y Wembanyama representan una generación de jugadores que supera ampliamente la altura promedio de la liga.
Y aunque tener centímetros no garantiza éxito, los equipos saben que enfrentar a Wembanyama sin tamaño en la zona puede convertirse en una pesadilla durante una serie de playoffs.
La estrategia podría estar cambiando nuevamente.
Si la NBA imitó durante años a los Warriors para hacerse más pequeña, ahora podría comenzar a copiarse a sí misma para hacerse más grande.
El objetivo no necesariamente es llenar las plantillas de gigantes, sino encontrar jugadores capaces de aguantar físicamente el desafío que representa una nueva generación de interiores.
Wembanyama sigue siendo el problema
Que Wembanyama deje de ser el jugador más alto no significa que deje de ser el más difícil de defender.
Su principal ventaja nunca fue únicamente la estatura.
Los 2.24 metros son apenas el punto de partida de un jugador con habilidades que normalmente pertenecen a cuerpos mucho más pequeños.
Por eso, la llegada de otros gigantes no elimina el problema.
Lo hace más interesante.
La NBA es una liga que constantemente copia, adapta y perfecciona las estrategias que funcionan.
Y si Wembanyama representa el futuro del baloncesto, todo indica que sus rivales ya comenzaron a construir la respuesta.
Primero hicieron la liga más pequeña para correr más. Ahora podrían estar levantando un muro de gigantes para intentar detener al extraterrestre.
La temporada 2026-2027 podría demostrar hasta dónde llegará esta nueva carrera por los centímetros.