Una peligrosa tormenta invernal amenaza a cerca de la mitad de Estados Unidos con fuertes nevadas y temperaturas extremadamente bajas previstas para este fin de semana, lo que ha llevado a al menos 15 estados a declarar el estado de emergencia ante el avance del fenómeno climático.
Más de 230 millones en riesgo
Cerca de 230 millones de personas en casi 50 estados estarán expuestas a los efectos del temporal, que se originó en las Montañas Rocosas, avanza por el sur y el medio oeste del país y se prevé que alcance la costa este entre el sábado y el domingo, según los pronósticos meteorológicos.
Los expertos advierten que las intensas nevadas y el frío extremo podrían provocar cortes masivos de electricidad, caída de árboles y la formación de capas de hielo calificadas como “catastróficas”, lo que convertiría las carreteras en altamente peligrosas.
«¡Quédense en casa, tengan provisiones y prepárense!», exhortó el director del Servicio Meteorológico Nacional (NWS), Ken Graham, en una entrevista con la cadena Fox News.
Estados en emergencia y frío extremo
Para anticipar los riesgos y movilizar recursos especiales, han declarado el estado de emergencia Nueva York, Nueva Jersey, Arkansas, Alabama, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia, Luisiana, Maryland, Misisipi, Misuri, Pensilvania, Tennessee, Texas y Virginia, además del Distrito de Columbia.
Las temperaturas previstas son extremas:
- Mineápolis alcanzaría los -32 °C,
- Chicago, -28 °C,
- Cleveland, -24 °C.
Para el sábado, Nueva York podría registrar -14 °C y Washington D. C., -11 °C.
El frío polar también impactará a Canadá, donde las autoridades alertan que la sensación térmica podría descender hasta -50 °C, un nivel capaz de provocar congelación de la piel en cuestión de minutos.
Vuelos cancelados y compras de pánico
Las aerolíneas estadounidenses han cancelado casi 2.000 vuelos programados para el sábado, de acuerdo con datos del portal FlightAware, mientras que imágenes difundidas en redes sociales muestran supermercados abarrotados y estanterías vacías en varios estados.
La población se ha volcado a abastecerse de agua embotellada, alimentos enlatados y papel higiénico, ante la inminencia del temporal.
Trump niega el cambio climático
En medio de la emergencia, el presidente Donald Trump aprovechó la situación para negar el cambio climático, ignorando los llamados a la precaución de las autoridades locales y del Servicio Meteorológico Nacional.
«Se espera que una ola de frío récord afecte a 40 estados. Rara vez se ha visto algo parecido. ¿Podrían los ‘insurrectos ambientales’ explicar QUÉ PASÓ CON EL CALENTAMIENTO GLOBAL?», escribió en su red Truth Social.
Sin embargo, expertos señalan que, aunque los inviernos tienden a ser más cortos y cálidos por la crisis climática, una atmósfera con mayor humedad favorece nevadas más intensas y eventos extremos.
Nueva York se declara “lista”
La ciudad de Nueva York, la más poblada del país, donde se esperan acumulaciones de nieve de entre 20 y 35 centímetros, aseguró estar preparada para enfrentar la tormenta.
«Estaremos preparados. Si algo se intensifica, la ciudad también intensificará su estrategia», afirmó el alcalde Zohran Mamdani en rueda de prensa.
Desde el sábado, la ciudad contará con 2.000 trabajadores de saneamiento, organizados en turnos de 12 horas, para esparcir sal en las calles desde los primeros copos de nieve.
Nueva Jersey y Washington activan medidas especiales
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, decretó el estado de emergencia y anunció restricciones a la circulación de vehículos comerciales en las autopistas interestatales.
«Quiero dejar claro que esta no es una tormenta común y corriente», advirtió, recordando que el estado no enfrenta un fenómeno similar desde hace una década.
En tanto, Washington D. C. espera entre 15 y 25 centímetros de nieve, lo que podría obligar al cierre de escuelas el lunes. La alcaldesa Muriel Bowser solicitó la asistencia de la Guardia Nacional, actualmente desplegada en la capital por orden presidencial.