La democracia despide a Ramón Alburquerque
Los restos del ingeniero, exsenador y dirigente político Ramón Alburquerque fueron sepultados este domingo en el cementerio Jardín Memorial, tras recibir amplias honras fúnebres en distintas instituciones del Estado y de su partido, en reconocimiento a una trayectoria marcada por el pensamiento crítico, la defensa de la democracia y un firme compromiso con la República Dominicana.
Las ceremonias iniciaron en la Liga Municipal Dominicana (LMD), un lugar cargado de simbolismo en la vida pública de Alburquerque. Allí, en 1999, protagonizó uno de los episodios más recordados de la política nacional, cuando en medio de una profunda crisis institucional asumió una postura que la historia registra como un gesto determinante en la defensa del orden democrático.
Posteriormente, el féretro fue trasladado al Congreso Nacional, donde se le rindió un homenaje oficial encabezado por el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quien destacó la huella legislativa y el legado institucional dejado por el extinto dirigente político.
“Su pasión como legislador y su defensa de la institucionalidad nos enseñaron cómo se ejerce y cómo se protege la democracia. Ramón Alburquerque fue un defensor auténtico de nuestra democracia en todos los niveles”, expresó De los Santos durante el acto solemne.
El presidente del Senado resaltó que Alburquerque fue autor y coautor de más de cien leyes, entre ellas la Ley de Seguridad Social, la Ley de Hidrocarburos, la Ley General de Electricidad, la Ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Ley General de Telecomunicaciones, así como normativas fundamentales sobre mercado de valores, derecho de autor y desarrollo fronterizo, además de la creación de las secretarías de Estado de la Mujer y de Cultura.
“Su partida deja un vacío profundo en la vida política e intelectual del país, pero también una herencia invaluable de pensamiento libre, compromiso democrático y amor sincero por la nación”, añadió De los Santos.
Durante el homenaje en el Senado se realizó una guardia de honor integrada por destacadas figuras del ámbito político nacional, entre ellas Ricardo de los Santos, Jesús (Chu) Vásquez, Milagros Ortiz Bosch, José Ignacio Paliza, Ginette Bournigal y Antonio Marte, en señal de respeto y reconocimiento a su legado.
Las honras fúnebres continuaron en la Casa Nacional del Partido Revolucionario Moderno (PRM), donde dirigentes, militantes y simpatizantes despidieron a una de las figuras más influyentes de la política dominicana contemporánea.
En ese escenario, el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, pronunció un emotivo discurso en el que resaltó la dimensión humana de Alburquerque y su apego inquebrantable a los valores democráticos. “Ramón era un hombre amante de la naturaleza, de la poesía y de la música; cualquier cosa menos un hombre violento. Aquel día acudió cargado únicamente de la responsabilidad que le correspondía como presidente del Senado, acompañado solo de la Constitución”, expresó, al rememorar los hechos de 1999.
Paliza también compartió un testimonio personal, señalando que Alburquerque le abrió las puertas de su hogar y le mostró “el mejor lado de la política”, influyendo de manera decisiva en su formación como dirigente y servidor público.
En la Casa Nacional del PRM se realizó una guardia de honor encabezada por Paliza, Eddy Olivares, Nelson Arroyo, Roberto Fulcar, Gloria Reyes, Rafael Santos, Franklin García Fermín y Samuel Pereyra, junto a miembros de la dirección ejecutiva y representantes de seccionales del partido en el exterior.
Con su sepelio, la República Dominicana despide a un referente de su historia política reciente, cuyo legado queda inscrito en la vida legislativa, institucional y democrática del país, más allá de coyunturas y partidos.