Santo Domingo, RD. – El Comando Sur de Estados Unidos confirmó el retiro de las aeronaves militares desplegadas en la República Dominicana como parte de las operaciones multinacionales contra el narcotráfico en la región del Caribe.
La salida oficial, completada el 21 de marzo de 2026, marca el cierre de una fase clave dentro de la denominada Operación Lanza del Sur (Southern Spear), una misión concebida como apoyo logístico temporal en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Operación clave contra el narcotráfico
Durante el despliegue, unidades de la Fuerza Aérea de Estados Unidos operaron desde el país en coordinación con autoridades dominicanas y otros aliados regionales.
Entre las aeronaves utilizadas destacaron los aviones cisterna KC-135 Stratotanker, encargados de reabastecimiento en vuelo, y los C-130 Hércules, destinados a transporte logístico y movilización de personal.
Estas operaciones permitieron fortalecer la vigilancia aérea y el apoyo a misiones dirigidas a interceptar rutas del narcotráfico en el Caribe, una zona estratégica para el tránsito de drogas hacia Norteamérica y Europa.
Base de operaciones en territorio dominicano
El contingente militar estadounidense estuvo operando principalmente desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas y la Base Aérea de San Isidro, donde se instaló una base logística temporal desde diciembre de 2025.
Según reportes, el despliegue incluyó múltiples aeronaves y equipos especializados que facilitaron operaciones conjuntas y el monitoreo de actividades ilícitas en alta mar.
Resultados y cooperación regional
Datos vinculados a la operación indican que desde su inicio se han destruido decenas de embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, como parte de una estrategia coordinada entre varios países.
El Comando Sur de Estados Unidos reiteró que la República Dominicana es un aliado estratégico clave en los esfuerzos de seguridad del hemisferio occidental, destacando la cooperación bilateral en la lucha contra amenazas como el tráfico de drogas y otras redes criminales.
Retiro sin ruptura de relaciones
Aunque el retiro de las aeronaves marca el fin de esta fase operativa, no implica el cese de la colaboración entre ambos países. Por el contrario, forma parte de la naturaleza temporal de este tipo de misiones militares.
La operación se enmarca dentro de una estrategia más amplia de Estados Unidos para reforzar su presencia y capacidad de respuesta en el Caribe, una región considerada crítica en la lucha contra el narcotráfico internacional.