Crisis en hospitales: enfermeras convocan paro nacional de 48 horas
Santo Domingo.– Los gremios de enfermería endurecieron su lucha y confirmaron un paro nacional de 48 horas para los días 18 y 19 de mayo en hospitales públicos y unidades de atención primaria de todo el país, en reclamo del cumplimiento de acuerdos pendientes por parte del Gobierno.
La convocatoria fue ratificada en el marco de la celebración del Día Internacional de la Enfermera, donde las representantes del sector denunciaron que continúan esperando respuestas concretas de las autoridades sobre una serie de demandas laborales y salariales que, según afirman, llevan años reclamando.
La Coordinadora Nacional de los Gremios de Enfermería aseguró que la jornada de protesta se realizará sin abandonar las áreas críticas, por lo que permanecerán operativos los servicios de emergencias, cuidados intensivos, neonatología y atención a pacientes en estado delicado.
Entre las principales exigencias del personal de enfermería figuran la aplicación de incentivos por tiempo en servicio y distancia, cambios de designación, nombramientos de más enfermeras en distintos niveles y pensiones con el 100 % del salario.
Las organizaciones sindicales sostienen que no están pidiendo privilegios, sino el cumplimiento de derechos adquiridos y acuerdos previamente discutidos con el Estado dominicano.
El movimiento está integrado por sindicatos y asociaciones como Sinatrae, Adeiss, Unased, CNTD, Asonaen, Codopenf, Unase-Casc y Conaendilac, entidades que mantienen una agenda de protestas ante lo que califican como falta de voluntad oficial para resolver las demandas del sector.
La convocatoria ocurre luego del paro de 24 horas realizado semanas atrás, una jornada que, según los gremios, recibió amplio respaldo del personal de salud en distintos centros hospitalarios del país.
Las enfermeras advirtieron que continuarán intensificando las acciones si el Gobierno no inicia un proceso de diálogo directo y no presenta soluciones concretas a sus reclamos.
El conflicto vuelve a poner presión sobre el sistema hospitalario nacional, mientras pacientes y ciudadanos observan con preocupación la posibilidad de nuevas interrupciones en los servicios de salud públicos.