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Aeropuerto Internacional de Miami. – El vuelo 308 de American Airlines, con destino a Bermuda, interrumpió su despegue la tarde del sábado luego de que la tripulación detectara otra aeronave en la misma pista, evitando una posible colisión y activando una investigación por parte de la Administración Federal de Aviación.
Según reportes preliminares, la separación entre ambas aeronaves llegó a reducirse a unos 500 metros, una distancia suficiente para que el incidente fuera clasificado como una incursión en pista, una de las situaciones de mayor riesgo dentro de la operación aeroportuaria.
American Airlines informó que el vuelo había recibido autorización para despegar cuando sus pilotos observaron la presencia de otro avión sobre la pista y decidieron abortar inmediatamente la maniobra como medida preventiva.
La segunda aeronave involucrada fue el vuelo EJA434 de NetJets, un jet ejecutivo que, según la compañía, se encontraba bajo control operativo de un proveedor externo de mantenimiento al momento del incidente.
Grabaciones del control de tráfico aéreo revelaron una aparente confusión entre la torre de control y el piloto del jet privado respecto a la autorización para cruzar la pista activa, situación que habría provocado el ingreso indebido de la aeronave.
Gracias a la rápida reacción de la tripulación del Airbus A319 de American Airlines, el despegue fue detenido a tiempo y se evitó un accidente. Posteriormente, la aeronave completó las verificaciones de seguridad y reanudó su vuelo hacia Bermuda.
El incidente se suma a una serie de eventos recientes relacionados con la seguridad aérea en Estados Unidos, lo que ha generado mayor atención sobre los protocolos de coordinación entre pilotos y controladores aéreos. La FAA mantiene abierta la investigación para determinar responsabilidades y prevenir futuros incidentes.