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LAWRENCE, Massachusetts.– El alcalde de Lawrence, Brian DePeña, fue arrestado este viernes por el FBI y enfrenta cargos federales por presunto fraude electrónico y lavado de dinero, relacionados con aproximadamente US$1.65 millones obtenidos mediante préstamos destinados a pequeñas empresas afectadas por la pandemia de COVID-19.
De acuerdo con una denuncia penal presentada ante un tribunal federal de Boston, DePeña habría conseguido los fondos para su empresa Tenares Tire Service Inc. mediante información que los investigadores consideran falsa y posteriormente habría utilizado parte del dinero para gastos personales y actividades políticas.
Préstamo aumentó hasta US$1.65 millones
Según la acusación, DePeña obtuvo inicialmente un préstamo de US$150,000 en 2020. En 2021 consiguió modificarlo hasta elevarlo a US$500,000 y posteriormente realizó una segunda modificación que llevó el monto total a aproximadamente US$1.65 millones.
Los investigadores sostienen que, después de recibir los recursos, transfirió cerca de US$1.15 millones desde la cuenta de Tenares Tire a una cuenta bancaria personal.
El agente especial Zachariah Marino, de la unidad de investigaciones criminales del Servicio de Impuestos Internos (IRS), señaló que aproximadamente US$85,000 fueron utilizados para pagar obligaciones tributarias personales.
Fondos habrían sido utilizados con fines políticos y personales
La denuncia también atribuye a DePeña el uso de aproximadamente US$132,000 provenientes de los fondos del préstamo para realizar aportes relacionados con su campaña para la alcaldía.
Además, los investigadores identificaron unos US$883,293 utilizados para cancelar préstamos de alto interés respaldados por propiedades inmobiliarias pertenecientes al alcalde.
Entre esas operaciones figura un pago de US$538,109.03 destinado a saldar un préstamo utilizado para financiar la adquisición de una propiedad en Lawrence y otro de US$345,184.13 para cancelar una segunda deuda inmobiliaria.
Las autoridades sostienen que estos usos no estaban permitidos por las condiciones de los préstamos EIDL (Economic Injury Disaster Loans) administrados por la Administración de Pequeñas Empresas de Estados Unidos (SBA).
Estos préstamos tenían como finalidad proporcionar capital de trabajo a pequeñas empresas afectadas económicamente por la pandemia, por lo que, según la denuncia, los recursos no podían destinarse a deudas personales, campañas políticas o refinanciamiento de préstamos existentes.
Habría certificado el uso permitido de los fondos
La acusación señala que DePeña certificó en distintas ocasiones que los recursos serían utilizados exclusivamente para aliviar el perjuicio económico sufrido por su empresa como consecuencia de la pandemia.
Los investigadores también indican que, pese a haber recibido aproximadamente US$1.65 millones, hasta el 5 de agosto de 2026 solo había efectuado 16 pagos al préstamo por unos US$130,160, todos aplicados a intereses.
Según los registros citados en la denuncia, el principal pendiente permanecía cercano a US$1.65 millones.
La denuncia establece que existe causa probable para formular los cargos de fraude electrónico y lavado de dinero. Sin embargo, las acusaciones son señalamientos y deberán ser demostradas ante un tribunal; DePeña se presume inocente mientras no exista una condena definitiva.