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Inteligencia artificial marcará la agenda tecnológica empresarial en 2027

Inteligencia artificial marcará la agenda tecnológica empresarial en 2027
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Gartner proyecta que la inversión mundial en IA alcanzará los US$3.64 billones el próximo año, mientras las empresas priorizan la automatización, la ciberseguridad, la soberanía digital y la eficiencia operativa.

La inteligencia artificial continuará siendo uno de los principales motores de transformación tecnológica para las empresas durante 2027. Las proyecciones de Gartner sitúan el gasto mundial en esta tecnología en US$3.64 billones para el próximo año, una cifra que refleja el crecimiento de las inversiones y, al mismo tiempo, la necesidad de obtener resultados concretos de su implementación.

El nuevo escenario plantea desafíos que van más allá de incorporar herramientas de inteligencia artificial. Las organizaciones deberán encontrar mecanismos para ampliar su uso de manera segura, controlar los costos, simplificar sus infraestructuras y garantizar que las inversiones generen valor para sus operaciones.

Entre las tendencias que ganarán protagonismo figuran la inteligencia artificial agéntica, capaz de ejecutar tareas y tomar decisiones bajo parámetros establecidos, y la IA física, integrada en robots, drones, vehículos autónomos y otros dispositivos que interactúan con el entorno.

También aumentará la demanda de infraestructura especializada, mientras que la computación cuántica comienza a formar parte de la planificación estratégica de algunas compañías.

Gilson Magalhães, vicepresidente y gerente general para América Latina de Red Hat, considera que esta transformación obliga a las empresas a replantear sus estructuras tecnológicas y organizativas.

“La IA está reescribiendo todo lo que conocíamos hasta ahora, desde la capa de computación hasta el organigrama de las empresas”, afirmó.

En ese contexto, las organizaciones tendrán que reducir redundancias, estandarizar sus entornos y establecer una arquitectura tecnológica común que conecte los centros de datos, la nube y el edge. También será necesario acercar los procesos de desarrollo de aplicaciones a sus operaciones para incorporar nuevas tecnologías sin reconstruir la infraestructura ante cada avance.

Magalhães advirtió que la complejidad tecnológica puede limitar los resultados de la inteligencia artificial, especialmente cuando los sistemas operan con reglas, datos y procesos desconectados.

La IA agéntica transformará los procesos empresariales

La inteligencia artificial agéntica se perfila como una de las tecnologías con mayor capacidad para modificar la arquitectura de las empresas. De acuerdo con las previsiones de IDC, los agentes comenzarán a asumir tareas y procesos cada vez más complejos, lo que obligará a las organizaciones a definir dónde procesar estas cargas de trabajo, cómo supervisar su funcionamiento y de qué manera integrarlas con los sistemas existentes.

Alexandre Duarte, vicepresidente de Servicios para América Latina de Red Hat, explicó que la incorporación de agentes inteligentes requiere mucho más que instalar una nueva herramienta tecnológica.

Según el ejecutivo, las empresas necesitan datos organizados y contextualizados, arquitecturas confiables, mecanismos de gobernanza, procesos optimizados y equipos preparados para trabajar con estos sistemas.

Las proyecciones de Gartner indican que, para 2028, al menos el 15 % de las decisiones corporativas diarias se tomará de manera autónoma mediante sistemas de inteligencia artificial.

La consultora también estima que la cantidad de agentes superará los 10,000 millones para 2030. Para 2035, prevé que la IA agéntica representará aproximadamente el 30 % de los ingresos del software de aplicaciones empresariales, con un volumen superior a los US$450,000 millones.

La inteligencia artificial física llegará a más operaciones

Otra tendencia en expansión es la IA física, que permite a los sistemas tecnológicos percibir, interpretar e interactuar con el mundo real.

Los vehículos autónomos, robots industriales y drones ya tienen aplicaciones en sectores como la manufactura y la logística, donde contribuyen a automatizar tareas, reforzar la seguridad y recopilar información para mejorar las operaciones.

La siguiente fase contempla una mayor integración entre estos dispositivos, los agentes de inteligencia artificial, las plataformas de datos y las herramientas de automatización. Esto permitirá que los sistemas respondan a condiciones cambiantes y ejecuten acciones dentro de límites previamente establecidos.

Gartner proyecta que para 2030 el 80 % de los trabajadores de primera línea en empresas internacionales contará con asistencia de sistemas de IA física.

Sin embargo, su expansión requerirá controles de seguridad y mecanismos de gobernanza ajustados a los riesgos de cada actividad.

Thiago Araki, director sénior de Tecnología para América Latina de Red Hat, señaló que las empresas están evolucionando hacia entornos tecnológicos integrados, en los que datos, plataformas, controles y sistemas puedan operar de manera coordinada y segura.

Esta integración también permitirá supervisar el rendimiento de las aplicaciones y establecer límites para las decisiones que se ejecuten de forma autónoma.

La ciberseguridad exige respuestas más rápidas

El crecimiento de la inteligencia artificial también eleva las exigencias en materia de protección digital. Gartner estima que el mercado de seguridad alcanzará casi los US$4.8 billones en 2027, en un contexto donde las amenazas cibernéticas utilizan cada vez más capacidades de IA.

Uno de los principales retos para las empresas consiste en identificar y corregir vulnerabilidades en las cadenas de suministro de software. Muchas aplicaciones corporativas dependen de componentes de terceros y herramientas de código abierto que requieren supervisión y actualizaciones constantes.

La creciente complejidad de las infraestructuras y el uso de modelos de inteligencia artificial capaces de detectar y explotar vulnerabilidades a bajo costo hacen necesario acelerar los procesos de respuesta, sin comprometer la disponibilidad de los sistemas críticos.

Andrea Cavallari, Field CTO para América Latina de Red Hat, explicó que encontrar una vulnerabilidad constituye solamente el primer paso, pues el verdadero desafío está en corregirla sin interrumpir los servicios.

En esa línea, soluciones como Lightwell, desarrollada por IBM y Red Hat, buscan facilitar la remediación de vulnerabilidades en determinadas dependencias de código abierto utilizadas en entornos de producción.

Cavallari destacó que la protección de estos sistemas requiere evolucionar desde los procesos de corrección tradicionales hacia mecanismos de defensa capaces de responder a la velocidad de las amenazas automatizadas.

La soberanía digital gana importancia en las empresas

La expansión de la IA también está impulsando el debate sobre la soberanía digital. Las regulaciones, las tensiones geopolíticas y las preocupaciones relacionadas con la privacidad y la seguridad de los datos están llevando a gobiernos y empresas a revisar dónde ejecutan sus operaciones tecnológicas y cómo administran la información sensible.

Las inversiones en este ámbito incluyen capacidad de procesamiento, centros de datos, infraestructura y modelos de inteligencia artificial adaptados a las leyes, los idiomas y las características de cada región.

Según Gartner, para 2027 el 35 % de los países estará vinculado a plataformas regionales de IA que utilizarán datos contextuales propietarios.

Martha Ardila, Country Manager para Centroamérica y el Caribe de Red Hat, señaló que las empresas deberán evaluar cuidadosamente dónde procesan sus cargas de trabajo, cómo gestionan sus datos y qué tecnologías utilizan, especialmente ante posibles cambios regulatorios y geopolíticos.

La ejecutiva también advirtió sobre los costos y la complejidad que puede generar la fragmentación tecnológica entre distintas regiones y marcos regulatorios.

En este escenario, las tecnologías abiertas pueden contribuir a mejorar la transparencia de las cadenas de software, disminuir las dependencias rígidas y permitir que las organizaciones adapten o sustituyan soluciones según sus necesidades.

Red Hat destaca la importancia de simplificar sin perder flexibilidad

La relación entre inteligencia artificial, código abierto y soberanía digital fue uno de los temas centrales de Red Hat Summit: Connect, una serie de encuentros que recorrió siete países de América Latina entre octubre y noviembre.

Durante estas actividades se analizaron las condiciones que necesitan las organizaciones para preparar sus infraestructuras ante la expansión de la IA, manteniendo un equilibrio entre innovación, seguridad y libertad de elección tecnológica.

Mike Ferris, vicepresidente sénior, COO y CSO de Red Hat, sostuvo que no existe una fórmula única para que las empresas avancen en esta transformación, por lo que cada organización debe identificar las inversiones que realmente aportan valor a su negocio.

Ferris, autor del libro electrónico The Adaptable Enterprise, destacó que la capacidad de elegir y adaptar la infraestructura tecnológica será determinante para responder a los cambios que traerá la inteligencia artificial.

El ejecutivo concluyó que la transparencia que ofrece el código abierto representa una vía para construir un entorno tecnológico más seguro, autónomo y flexible.

Las tendencias proyectadas para 2027 apuntan a un escenario en el que la competitividad empresarial dependerá no solo de adoptar inteligencia artificial, sino también de integrarla con infraestructuras simplificadas, mecanismos de seguridad sólidos y estrategias tecnológicas adaptables.

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