Una reciente sentencia relacionada con el Parque Nacional Jaragua, área protegida de más de 137 mil hectáreas, ha generado repudio y profunda preocupación por su impacto directo contra el patrimonio ambiental del país. El fallo es calificado como perjudicial para el Estado dominicano, al desconocer que, una vez declarada área protegida, esta pasa a ser patrimonio colectivo, inalienable e intransferible, y solo el Congreso Nacional podría avalar cualquier decisión que altere su estatus legal.
Diversos sectores advierten que el Tribunal Superior Administrativo (TSA) habría ignorado principios constitucionales y legales fundamentales, al abrir la puerta a la posible enajenación de terrenos del Parque Jaragua a favor de intereses privados, en contradicción con la Ley 202-04 sobre Áreas Protegidas.
Ambientalistas advierten precedente “funesto”
El ambientalista José Manuel Mateo, exdirector de Áreas Protegidas y Vida Silvestre del Ministerio de Medio Ambiente, expresó su sorpresa ante el fallo, calificándolo como contrario a la Constitución y a la ley vigente.
“Las áreas protegidas son bienes de carácter colectivo, inalienables e intransferibles. Sorprende que un tribunal falle en contra del bien común”, afirmó Mateo, quien también es miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana.
Mateo advirtió que esta decisión podría sentar un precedente peligroso, poniendo en riesgo los pocos espacios que resguardan el patrimonio natural y cultural de la nación, en beneficio de intereses particulares.
El Estado debe pagar o permutar, no ceder áreas protegidas
El especialista explicó que, aun en el hipotético caso de que alguna empresa posea derechos legítimos sobre parcelas dentro del parque, el procedimiento legal correcto sería que el Estado pague o realice una permuta, nunca que se valide una sentencia que comprometa la integridad del área protegida.
Recordó además que ya existe jurisprudencia clara, como la sentencia que anuló los títulos de Bahía de las Águilas, precisamente para salvaguardar el bien colectivo.
“Esa sentencia resulta sospechosa y contraria no solo al interés nacional, sino también a la Constitución”, subrayó.
Coalición para la Defensa de las Áreas Protegidas alza la voz
Este miércoles, la Coalición para la Defensa de las Áreas Protegidas manifestó su profunda preocupación ante el fallo, al considerar que afecta una de las áreas protegidas más importantes del país, al ordenar la actualización del Catastro Nacional y permitir, en los hechos, la exclusión de determinadas parcelas.
En un documento enviado a los medios, la entidad alertó que esta decisión podría legitimar viejas pretensiones de apropiación irregular de terrenos en zonas de conservación estricta.
“Estamos ante un entramado sistémico que ha involucrado a sectores políticos, empresariales y particulares para distorsionar la realidad documental de estos territorios”, advierte el comunicado.
La Coalición enfatizó que esta práctica constituye hoy la principal amenaza al Sistema Nacional de Áreas Protegidas y debe ser detenida con firmeza para evitar la pérdida irreversible del patrimonio público.
Parque Nacional Jaragua: joya ambiental del Caribe
Ubicado entre Barahona y Pedernales, el Parque Nacional Jaragua, con una extensión aproximada de 1,536 kilómetros cuadrados, es una de las áreas protegidas más valiosas del Caribe insular. Desde 2002 forma parte de la Reserva de la Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo y es reconocida como Área Importante para la Conservación de Aves (AICA).
El parque alberga ecosistemas únicos, que van desde bosques naturales, playas vírgenes y humedales, hasta arrecifes de coral y praderas marinas, sirviendo de hábitat a numerosas especies endémicas y en peligro crítico de extinción.
Un patrimonio natural, cultural y arqueológico irreemplazable
Jaragua resguarda especies emblemáticas como la iguana rinoceronte, la iguana de Ricord, tortugas marinas en peligro como el carey y el tinglar, así como una rica biodiversidad vegetal única en el país. Además, el área posee yacimientos arqueológicos prehispánicos que datan de más de 2,500 años antes de Cristo, evidenciando asentamientos indígenas avanzados.
Declarado área protegida en 1983 y ratificado por la Ley 202-04, el Parque Nacional Jaragua representa un legado irrenunciable de la nación dominicana, cuya defensa hoy vuelve a colocarse en el centro del debate nacional.