Inicia juicio por feminicidio que estremeció a Costa Rica
Heredia, Costa Rica. – Este miércoles inició formalmente en el Tribunal Penal de Heredia el juicio contra Jeremy Buzano, un joven de 25 años acusado del homicidio de su exnovia Nadia Peraza, en un proceso judicial que ha generado conmoción pública por la gravedad y brutalidad de los hechos que se le atribuyen.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público, tras la muerte de la joven de 21 años, madre de una niña en común con el imputado, el sospechoso habría desmembrado el cuerpo y presuntamente incurrido en actos posteriores que forman parte de la investigación penal en curso.
Nadia Peraza fue reportada como desaparecida por sus familiares en febrero de 2024, lo que dio inicio a una intensa búsqueda por parte de allegados y autoridades. El caso dio un giro determinante en mayo de ese mismo año, cuando restos humanos identificados posteriormente como pertenecientes a la joven fueron encontrados en recipientes plásticos dentro de un refrigerador ubicado en el patio de la vivienda del sospechoso.
La investigación estuvo a cargo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que recopiló evidencias clave para sustentar la acusación. Según la tesis fiscal, la relación entre la víctima y el imputado presentaba antecedentes de conflictos y presunta violencia doméstica, elementos que refuerzan la calificación del delito como feminicidio.
El proceso judicial, que se extenderá aproximadamente por dos meses, incluirá la comparecencia de testigos, peritos y la presentación de pruebas documentales y científicas. La apertura del juicio había sido pospuesta previamente debido al fallecimiento de un familiar de uno de los integrantes del tribunal.
Jeremy Buzano enfrenta un total de 21 cargos, entre ellos feminicidio, nueve acusaciones por estafa informática y once por suplantación de identidad. Según el Ministerio Público, tras la desaparición de la víctima el imputado habría utilizado su tarjeta bancaria para realizar compras y transacciones, además de responder mensajes mediante la aplicación WhatsApp haciéndose pasar por ella, con el objetivo de evitar sospechas y retrasar la denuncia formal.
La familia de la víctima, constituida como querellante en el proceso, solicitará una pena de 196 años de prisión por la totalidad de los delitos imputados. No obstante, conforme a la legislación costarricense, la pena máxima efectiva que podría cumplir el acusado sería de 50 años de cárcel.
Entre las pruebas que serán analizadas en el juicio figura un examen toxicológico realizado a tejidos de la víctima, cuyo informe detectó la presencia de benzoilecgonina, metabolito asociado al consumo de cocaína, elemento que será valorado por peritos forenses para determinar su relevancia dentro del contexto del caso.
Durante la primera audiencia también se escucharon testimonios, incluyendo el de la madre de la joven, quien relató presuntos episodios de violencia previos que, según su declaración, fueron percibidos por familiares cercanos.
El debate judicial está previsto que concluya el próximo 17 de abril, fecha en la que el tribunal emitirá su sentencia tras la valoración de todas las pruebas y argumentos presentados, en uno de los procesos penales más impactantes y mediáticos registrados en los últimos años en Costa Rica.