Nacionales

POR UNAS POCAS MONEDAS 

POR UNAS POCAS MONEDAS 

POR CÉSAR DALMASÍ 

El autor es periodista 

cesardalmasi@hotmail.com

En ocasión de la celebración del 182 aniversario de la independencia de la República Dominicana, en esta memorable fecha para nosotros  los dominicanos, me ha llegado a la memoria que, Judas Iscariote por  unas pocas monedas vendió a Jesús, traicionándolo con un beso, y narran las escrituras bíblicas que el apóstol traidor, más tarde devolvió las treinta monedas y se ahorcó, debido a que no aguantaba la voz de su conciencia, por tal razón,siempre es necesario una reflexión profunda cuando se van a tomar decisiones que implican dañar a otros, a una entidad o a una nación, para que luego no le pase como a Judas y setengan que ahorcar ahogados por el reclamo de su conciencia.

Este primer párrafo como el contenido total del presente escrito, va dirigido directamente a quienes pudiendo defender la patria y la nacionalidad dominicana, hacen todo lo contrario y traicionan nuestro suelo patrio por unas pocas monedas, y en ocasiones vendiendo nuestra dignidad nacional al mejor postor, tal cual lo hizo Judas con el salvador del mundo; se imaginan cuántos Judas tenemos hoy en nuestro país República Dominicana, muchos  incluso que por la ley y la constitución están llamados a defender la nación, a serle fiel y a protegerla de toda amenaza, pero tristemente hacen todo lo contrario.

A los Judas que  me refiero no es exclusivamente a quienes ocupan alguna posición oficial y de cualquier naturaleza en el Estado y que desde la misma traición al país, aquí también están incluidos aquellos del sector privado que igual hacen lo mismo, como empresarios, dirigentes sociales e incluso el ciudadano de a pie que usa su motocicleta para el tráfico ilegal de personas, transportándolos desde el Oeste de la isla la Española hasta la parte Oriental de la misma, claro, no están todos los que son, ni son todos los que están.

Es decir, todo quien negocia con el peligroso momento histórico que vive la República Dominicana en lo relativo a la realidad migratoria de los vecinos haitianos y nuestro país,ha de correr la misma suerte que Judas Iscariote, por traidores, pero también las autoridades deben aplicar el pensamiento de Duarte que dice: “El gobierno ha de mostrarse justo y enérgico o de lo contrario no tendremos patria y por consiguiente ni libertad ni independencia nacional”

Aunque por lo menos existe la esperanza de que esos perversos y malditos dominicanos, luego de cometer sus fechorías en contra de la dominicanidad, de seguro que tomarán una soga y se ahorcaran tal cual lo hizo su igual llamado Judas Iscariote, porque no sólo la conciencia le reclamará sino también la misma eternidad se encargará de llevarlos al averno en donde serán devorados por las llamas del mismo infierno, por desgraciados, alevosos y falsos dominicanos.

Porque muchas son las historias que podemos escuchar y contactar, la forma en cómo muchos nacionales haitianos son apresados en nuestro territorio y luego deportados a su país Haití y en pocos días, lo volvemos a ver caminando por nuestras calles y en los mismos lugares que siempre han frecuentado, saben cómo lo hacen, de acuerdo a las narraciones de los mismos haitianos que son apresados y regresan a nuestro país.

Pues, muchos de ellos narran, que sencillamente pagando desde quince mil pesos en adelante a la misma autoridad, y cabe preguntarse a quien no le ha tocado ver que detienen a un haitiano indocumentado y en pocos días volver a verlo como si nada en su casa o lugar de trabajo; pero lo peor es que cuando se le pregunta a ese nacional haitiano que cómo regreso a República Dominicana, de inmediato te responde  que lo único que hay que tener es dinero y que con eso se resuelve, definitivamente que esa respuesta lo dice todo.

Siendo así pienso que tiene toda la razón el famosísimo cantautor español Víctor Manuel San José Sánchez (Víctor Manuel), cuando en su canción titulada “Todos tenemos un precio” él dice: “Todos tenemos un precio  todo se compra se vende, EL TRAFICANTE, el artista intercambian sus divisas y el esclavo como el rey tienen idéntica piel y en el horno se verá que todos somos iguales” ese párrafo definitivamente que no tiene desperdicio y para el caso que nos ocupa cae como anillo al dedo.

La omisión es traición y por tal razón siempre es preferible señalar a los traidores y traficantes de personas en nuestra frontera domínico haitiana; de manera que los  verdaderos patriotas de nuestro  país están en la obligación de enfrentar a quienes a través del perjurio y la traición han inficionado toda nuestra nación, porque como dicen, callar otorga y te hace cómplice, sencillamente porque quien no se opone a estos traidores a la patria, se podría interpretar que están de acuerdo con ellos; así que todo buen dominicanodebe levantar su voz en defensa de la patria en sus redes y por todos los medios posible.

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