Shakira convierte el Zócalo en una fiesta multitudinaria y México busca un respiro tras la violencia narco
Ciudad de México. – Vestidos con ponchos plateados y gafas futuristas, un centenar de seguidores desfiló detrás de la estrella colombiana Shakira ante una multitud reunida en el corazón de la capital mexicana, en una escena vibrante que contrastó con los recientes episodios de violencia vinculados al narcotráfico que estremecieron al país.
La intérprete ofrecerá este domingo un concierto gratuito en el Zócalo, la plaza pública más emblemática de México y una de las más grandes del mundo, con capacidad para más de 200,000 personas. El evento se convierte en el primer acto multitudinario celebrado tras la ola de violencia del pasado 22 de febrero, cuando bloqueos, incendios y enfrentamientos se registraron en 20 de los 32 estados del país.
🇲🇽 Un evento bajo estrictas medidas de seguridad
Las autoridades desplegaron 3,800 policías, además de drones y un amplio sistema de videovigilancia compuesto por 775 cámaras distribuidas en 185 puntos estratégicos. Bomberos instalaron cuatro “células de prevención” en la plaza y calles aledañas para garantizar la seguridad del evento.
La tensión persiste luego de los disturbios atribuidos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), tras la muerte de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”. Las imágenes de violencia dieron la vuelta al mundo y generaron preocupación internacional, especialmente con miras al Copa Mundial de la FIFA 2026, del que México será una de las sedes.
🎶 “México, son mi familia”
Dos días antes del histórico concierto en el Zócalo, Shakira ofreció su 13º espectáculo en menos de un año en un estadio de la capital, donde 65,000 personas corearon sus éxitos. Allí, la artista cruzó el recinto en su tradicional “Caminata de la loba”, acompañada por un centenar de seguidores seleccionados.
“¡México, son mi familia!”, exclamó la cantante, reafirmando el vínculo especial que mantiene con el público mexicano.
🌟 Música como catarsis colectiva
Para muchos asistentes, el concierto representa una pausa emocional en medio de la incertidumbre.
“Estamos aquí para disfrutar en familia, es como una catarsis”, expresó Jacqueline Toledo, quien acudió con su hija y su padre. Otros asistentes reconocen que el contexto reciente genera preocupación, aunque resaltan la importancia de estos espacios culturales como símbolos de unidad nacional.
Grandes artistas internacionales han convertido el Zócalo en escenario de conciertos históricos, y esta presentación reafirma el papel de la música como punto de encuentro en tiempos complejos.
“Es el otro México, o mejor el mismo México pero con muchas variantes”, comentó una asistente. “El narco no se acaba, así como no se acaba la música”, resumió otro fanático llegado desde Hidalgo.
📌 Un país de contrastes
El concierto de Shakira no solo marca un hito musical, sino que también simboliza la dualidad de un país donde conviven desafíos de seguridad y expresiones masivas de cultura y celebración. En medio de la adversidad, miles de voces se unen para cantar, recordando que la música sigue siendo un poderoso instrumento de cohesión social.