Washington, EE. UU. – El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió este lunes una alerta extraordinaria en la que pide a todos sus ciudadanos que abandonen de inmediato 14 países y territorios de Oriente Medio debido a “graves riesgos” para su seguridad, como consecuencia de la escalada del conflicto regional tras la ofensiva militar lanzada por EE. UU. e Israel contra Irán durante el fin de semana.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales oficiales, la entidad recomendó a los ciudadanos estadounidenses salir ahora por medios comerciales de los siguientes países y territorios: Bahréin, Kuwait, Egipto, Líbano, Irán, Omán, Irak, Catar, Israel, Cisjordania y Gaza, Arabia Saudí, Siria, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Yemen, señalando que la situación de seguridad puede deteriorarse de forma “rápida e impredecible”.
La decisión se produce en medio de una intensificación de las hostilidades, con Irán respondiendo a la operación denominada “Furia Épica” mediante el lanzamiento de drones y misiles contra instalaciones estadounidenses y aliadas en varios países de la región.
En varios de los territorios afectados, incluyendo Líbano e Irak, se han registrado incidentes adicionales como intentos de ataque a embajadas y manifestaciones violentas que obligaron a la intervención de fuerzas de seguridad locales.
Varios consulados y embajadas estadounidenses en los países mencionados ya emitieron advertencias propias, instando a sus ciudadanos a evacuar cuanto antes mientras aún existen opciones de vuelos comerciales disponibles. La embajada en Líbano, por ejemplo, pidió a quienes opten por quedarse que preparen planes de contingencia y estén listos para buscar refugio en caso de que la situación empeore.
El llamado del Departamento de Estado se da en un contexto de máxima tensión tras los ataques iniciados el sábado por EE. UU. e Israel contra Irán, que, según informes oficiales, culminaron con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí. El presidente Donald Trump ha indicado que la operación podría prolongarse por más de cinco semanas, subrayando que el escenario de confrontación aún no ha concluido.
La alerta es la más amplia emitida por Washington en años para Oriente Medio y refleja el nivel de preocupación por la seguridad de su ciudadanía en una región donde el conflicto ha cobrado una nueva dimensión de riesgo internacional.
Las autoridades estadounidenses han instado a sus ciudadanos a mantenerse informados a través de las embajadas y consulados, y a seguir todas las recomendaciones oficiales hasta que las condiciones de seguridad cambien.