Santo Domingo. – La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) confirmó que el agente especial a cargo de la División del Caribe, Michael Miranda, se retirará tras cumplir con los requisitos obligatorios de edad establecidos para los oficiales federales de cumplimiento de la ley en Estados Unidos.
La información fue confirmada por Tony Velázquez, vocero de la oficina de la DEA en Puerto Rico, quien indicó a reporteros del medio puertorriqueño El Día que la salida de Miranda será efectiva el próximo 7 de marzo.
📌 Salida planificada, no extraordinaria
Desde tempranas horas de este lunes circularon versiones extraoficiales sobre la supuesta renuncia del alto funcionario, en medio de la investigación que involucra al también agente Melitón Cordero, quien estaba al frente de la oficina en Santo Domingo.
No obstante, Velázquez aclaró que la salida de Miranda responde exclusivamente a las disposiciones federales que establecen límites de edad para agentes del orden público, y que se trata de una transición previamente planificada.
Asimismo, aseguró que la División del Caribe de la DEA continuará enfocada en la continuidad e integridad de sus operaciones, fortaleciendo sus alianzas internacionales y manteniendo sus iniciativas de cumplimiento de la ley durante el proceso de transición.
Cooperación con República Dominicana
Durante su gestión al frente de la División del Caribe, Miranda realizó varias visitas oficiales a República Dominicana, donde destacó el “firme apoyo del Gobierno dominicano” en las operaciones conjuntas de interdicción para enfrentar el narcotráfico, el lavado de activos y la criminalidad organizada transnacional.
En su más reciente visita, el pasado mes de febrero, subrayó la determinación de las autoridades dominicanas de combatir la corrupción en todos los niveles como eje fundamental para fortalecer el Estado de derecho y la transparencia institucional.
La salida de Miranda marca el cierre de una etapa en la coordinación regional antidrogas, en un momento en que la cooperación bilateral entre Estados Unidos y República Dominicana sigue siendo clave en la lucha contra el crimen organizado.