Cambian nombre del SOP para eliminar confusión y alertar sobre riesgos metabólicos
PRAGA.- El trastorno hormonal conocido durante décadas como síndrome de ovario poliquístico (SOP) pasará oficialmente a llamarse síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), en una decisión considerada histórica por especialistas de la salud femenina y endocrinología a nivel mundial.
El anuncio fue realizado durante el Congreso Europeo de Endocrinología celebrado en Praga y publicado simultáneamente en la prestigiosa revista científica The Lancet, luego de más de diez años de consultas médicas y debates entre sociedades científicas de distintos continentes.
La modificación busca corregir décadas de confusión diagnóstica que, según expertos, afectó a millones de mujeres en el mundo debido al término “poliquístico”, el cual generaba interpretaciones erróneas sobre la enfermedad.
Especialistas explicaron que muchas pacientes creían que padecían quistes peligrosos en los ovarios capaces de requerir cirugía o provocar complicaciones graves, cuando en realidad las imágenes observadas en ecografías corresponden a folículos detenidos en su desarrollo por desequilibrios hormonales.
Con el nuevo nombre, la comunidad médica pretende centrar la atención en el verdadero origen del trastorno: una alteración endocrina y metabólica compleja que impacta múltiples funciones del organismo y no únicamente el sistema reproductivo.
El SOMP afecta aproximadamente a una de cada ocho mujeres en el mundo y está estrechamente relacionado con resistencia a la insulina, obesidad, diabetes tipo 2, infertilidad y enfermedades cardiovasculares.
Los expertos consideran que la nueva denominación permitirá mejorar los diagnósticos tempranos, reducir el estigma y facilitar tratamientos más integrales para las pacientes.
Además, sostienen que el cambio representa un avance importante en la comprensión moderna de una condición que durante años fue subestimada o mal interpretada tanto por pacientes como por profesionales de la salud.
La decisión ha generado amplio debate en la comunidad científica internacional y podría marcar una nueva etapa en la atención y manejo de millones de mujeres afectadas por este síndrome hormonal.