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SANTO DOMINGO.– A lo largo de los últimos años, la República Dominicana ha sido sacudida por crímenes y desapariciones que marcaron profundamente a la sociedad y que, pese al tiempo transcurrido, continúan rodeados de interrogantes, dolor e indignación.
Uno de los casos más impactantes y conmovedores fue el asesinato de la niña Carla Massiel Cabrera, ocurrido en el año 2015 en Pedro Brand. La menor, de apenas 10 años de edad, desapareció el 25 de junio de ese año mientras se encontraba cerca de su residencia en el sector Los Laises.
La desaparición de Carla Massiel generó una enorme movilización nacional, mientras familiares, comunitarios y organismos de rescate mantenían una intensa búsqueda que se extendió durante meses.
El país quedó impactado cuando en agosto de 2016 fueron encontrados restos óseos de la menor enterrados en una finca ubicada en La Guáyiga, luego de la confesión de uno de los implicados en el crimen.
En 2019, Darwin José Trinidad Infante y Juan Cabral Martínez fueron condenados a 30 años de prisión por el secuestro y asesinato de la niña. Sin embargo, el caso nunca quedó completamente esclarecido.
Las investigaciones dejaron abiertas múltiples dudas sobre los posibles autores intelectuales y sobre las motivaciones reales del crimen, incluyendo versiones relacionadas con una supuesta red de tráfico de órganos, línea investigativa que nunca pudo ser demostrada plenamente ante los tribunales.
El asesinato de Carla Massiel sigue siendo recordado como uno de los expedientes más dolorosos y controversiales de la justicia dominicana, debido a que todavía persisten cuestionamientos sobre quiénes estuvieron realmente detrás del hecho.
Otro caso que conmocionó al país fue el asesinato del abogado Basilio Guzmán, ocurrido en junio de 2022 en Santiago.

El reconocido jurista fue ultimado a tiros frente a su residencia en el sector Los Cerros de Gurabo, en un crimen que generó alarma nacional debido a la forma violenta en que ocurrió.
A pesar del tiempo transcurrido, las autoridades no han logrado apresar ni identificar públicamente a los responsables del asesinato, aumentando el sentimiento de impunidad y preocupación ciudadana.
Asimismo, permanece envuelto en misterio el caso de la desaparición del niño Eddy D. Féliz, en Santiago.
La desaparición del menor de apenas cuatro años estremeció a toda la región del Cibao y al país entero, debido a que el niño desapareció sin dejar rastros, provocando intensas jornadas de búsqueda por parte de familiares, comunitarios y autoridades.
El caso se convirtió en tema de debate nacional y popularmente muchos describieron la desaparición como un hecho “como si la tierra se lo hubiera tragado”, debido a la falta de evidencias concretas sobre su paradero.
Estos casos continúan siendo símbolos del dolor, la impotencia y la exigencia de justicia de miles de dominicanos que todavía esperan respuestas definitivas de las autoridades.