Producción de petróleo y gas en América Latina crece en medio de la incertidumbre energética mundial
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Quito, julio de 2026.– América Latina y el Caribe (ALC) incrementó su producción de petróleo y gas natural durante marzo de este año, fortaleciendo su capacidad energética en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la creciente incertidumbre sobre el abastecimiento mundial de hidrocarburos.
Así lo revela el más reciente informe mensual de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), que destaca la importancia de la capacidad productiva y del comercio intrarregional como elementos clave para garantizar la seguridad energética de la región frente a un escenario internacional cada vez más volátil.
Producción de petróleo creció un 9 %
Durante marzo, la producción regional de petróleo alcanzó los 324 millones de barriles, equivalente a un crecimiento del 9 % respecto al mismo mes de 2025 y un incremento del 1.3 % frente a febrero de este año.
Brasil, México y Venezuela concentraron el 69 % de la producción total regional:
- Brasil: 41 %
- México: 17 %
- Venezuela: 11 %
También destacaron como productores Guyana (9 %), Argentina (8 %), Colombia (7 %) y Ecuador (5 %).
En materia comercial, el informe señala que el 53 % de las importaciones petroleras realizadas por los países de América Latina y el Caribe correspondió al comercio entre naciones de la propia región. Sin embargo, únicamente el 12 % del valor total de las exportaciones petroleras tuvo como destino otros países latinoamericanos y caribeños, mientras que la mayor parte se dirigió a mercados extrarregionales.
Gas natural también mostró crecimiento
La producción regional de gas natural alcanzó los 22 mil millones de metros cúbicos durante marzo, registrando un crecimiento interanual del 5 %, además de un aumento similar respecto al mes anterior.
Este comportamiento cobra especial relevancia en medio de las tensiones geopolíticas y los riesgos para la infraestructura energética internacional, particularmente en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
La distribución de la producción regional fue la siguiente:
- Argentina: 23 %, impulsada principalmente por el desarrollo de los recursos no convencionales de Vaca Muerta.
- Trinidad y Tobago: 21 %.
- Brasil: 15 %.
- Bolivia y México: 10 % cada uno.
- Venezuela: 9 %.
- Perú: 7 %.
- Colombia: 5 %.
- Ecuador: 1 %.
En este mercado, el comercio intrarregional mantiene un peso significativo, ya que el 49 % del valor total del gas importado por los países de la región provino de productores latinoamericanos y caribeños, contribuyendo a reducir la dependencia de proveedores externos y fortaleciendo la seguridad energética regional.
El reto sigue siendo la integración
Según la OLACDE, los resultados reflejan que el desafío para América Latina y el Caribe no consiste únicamente en incrementar la producción de hidrocarburos, sino también en fortalecer la infraestructura energética, ampliar el comercio entre los países de la región y consolidar una integración que permita conectar de forma eficiente la oferta energética con los mercados que demandan estos recursos.
El organismo considera que avanzar en estos aspectos será determinante para mejorar la resiliencia energética regional y enfrentar con mayor solidez la volatilidad de los mercados internacionales.