Salud

Latidos acelerados o irregulares: cuándo preocuparse y qué tratamientos existen

Latidos acelerados o irregulares: cuándo preocuparse y qué tratamientos existen
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Santo Domingo. Sentir que el corazón se acelera, late de forma irregular o parece «saltarse» un latido puede ser una experiencia inquietante. Sin embargo, estas sensaciones, conocidas como arritmias o alteraciones del ritmo cardíaco, no siempre representan un problema grave, aunque sí requieren evaluación médica cuando son frecuentes o se acompañan de otros síntomas.

La doctora Divya Korpu, especialista en Medicina Cardiovascular de Mayo Clinic, explica que las arritmias se clasifican en dos grandes grupos: aquellas en las que el corazón late demasiado rápido y las que provocan un ritmo más lento de lo normal. En muchos casos, los pacientes experimentan palpitaciones, sensación de aleteo en el pecho o la impresión de que el corazón omite un latido, síntomas que suelen hacerse más evidentes durante la noche o al estar acostados.

Entre personas jóvenes, especialmente entre los 20 y 50 años, la frecuencia cardíaca puede aumentar de forma repentina hasta alcanzar entre 180 y 200 latidos por minuto, lo que puede generar mareos, ansiedad, sensación de inestabilidad e incluso desmayos.

Las alteraciones del ritmo pueden originarse en las aurículas o en los ventrículos. Las extrasístoles auriculares (PAC) y ventriculares (PVC), aunque suelen causar preocupación, generalmente no aumentan el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular ni muerte súbita.

Las causas más frecuentes incluyen circuitos eléctricos cardíacos congénitos, trastornos de la tiroides, cambios hormonales asociados al embarazo o la menopausia y el consumo excesivo de cafeína o alcohol.

Cuando los episodios son esporádicos y no afectan la calidad de vida, muchas personas no requieren tratamiento. Sin embargo, si las molestias son persistentes, pueden utilizarse medicamentos para controlar los latidos irregulares.

Durante un episodio de taquicardia súbita, algunas maniobras vagales, como realizar la maniobra de Valsalva, contener la respiración, sumergir el rostro en agua fría o ducharse con agua fría, pueden ayudar a restablecer el ritmo cardíaco de manera temporal.

Evaluación y tratamiento

Si los síntomas continúan, el especialista puede indicar estudios electrofisiológicos para identificar el origen de la arritmia y, en algunos casos, realizar una ablación con catéter, procedimiento mínimamente invasivo que elimina el circuito eléctrico responsable del ritmo anormal.

En adultos mayores, la arritmia más frecuente es la fibrilación auricular, trastorno que puede provocar palpitaciones, fatiga, mareos, molestias en el pecho e incrementar el riesgo de accidente cerebrovascular debido a la formación de coágulos.

Su tratamiento puede incluir medicamentos para controlar la frecuencia o el ritmo cardíaco, anticoagulantes para prevenir embolias y procedimientos de ablación. Entre las técnicas más recientes destaca la ablación por campo pulsado, que reduce el riesgo de lesiones en tejidos cercanos al corazón.

Los especialistas recomiendan consultar con un cardiólogo cuando las palpitaciones son frecuentes, intensas o aparecen acompañadas de dolor en el pecho, dificultad para respirar, mareos o pérdida del conocimiento, con el fin de determinar si se requiere tratamiento específico y prevenir complicaciones.

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