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De Higüey a las filas rusas: la historia de Juan Carlos y la angustia de su familia

De Higüey a las filas rusas: la historia de Juan Carlos y la angustia de su familia
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Santo Domingo. La familia de Juan Carlos Ávila Espaillat, un dominicano de 28 años oriundo de Higüey, vive momentos de preocupación tras conocer que el joven se incorporó al servicio militar por contrato de las Fuerzas Armadas de Rusia y que podría permanecer varios meses sin comunicación.

Un documento atribuido al Ministerio de Defensa ruso, fechado el 16 de agosto de 2026 y emitido por el Punto de Selección para el Servicio Militar por Contrato de Moscú, indica que Ávila Espaillat superó el proceso de selección y partió para prestar servicio militar bajo contrato.

Su familia pensaba que viajaría por trabajo

Massiel Ávila Cedeño, tía del joven, contó que inicialmente él les había explicado que viajaría a Rusia luego de conocer a una mujer de esa nacionalidad mientras trabajaba en Bávaro. Según su relato, ella le habría ofrecido llevarlo al país y ayudarlo a conseguir empleo.

La familiar afirmó que la mujer habría comprado el vuelo y un teléfono para Juan Carlos, por lo que sus parientes entendieron que se trataba de una oportunidad laboral.

Massiel recordó que el 5 de agosto recibió una fotografía del pasaporte de su sobrino, en el que aparecía un visado. Situó su salida del país alrededor del 10 u 11 de agosto, aunque no precisó una fecha definitiva.

Una foto con uniforme despertó sospechas

Óscar Fabián Ávila Espaillat, hermano de Juan Carlos, relató que recibió una fotografía en la que el joven aparecía con lo que parecía ser un uniforme de guardia.

Al preguntarle qué hacía allí, Juan Carlos le habría respondido inicialmente que cuidaba una “caseta de patos”. Posteriormente, según su hermano, le reveló que estaba vinculado al servicio militar ruso.

Óscar también aseguró que recibió el contrato en ruso y que se encargó de traducirlo. El documento señala que su hermano superó la selección y partió para incorporarse a las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa.

Trabajaba en hoteles y seguridad

Familiares y personas cercanas describieron a Ávila Espaillat como un joven trabajador, alegre y bromista, que había realizado distintas labores en la zona turística.

Su tía indicó que trabajó en seguridad, como salvavidas en hoteles y como policía municipal. Un amigo, Martín Mercedes Castillo, señaló que también laboraba en ranchos turísticos y establecimientos hoteleros.

Tanto el amigo como un vecino dijeron que, hasta donde conocían, Juan Carlos no tenía entrenamiento militar, más allá de las instrucciones vinculadas al salvamento acuático.

Un contrato por un año, según su tía

Massiel afirmó que su sobrino le comunicó que había firmado un contrato por un año. Según su versión, él le habló de un bono y de pagos mensuales, aunque dijo desconocer las cantidades.

La tía también relató que llegó a plantearle buscar la manera de cubrir los gastos de su viaje para que regresara, pero que Juan Carlos le respondió que no podía hacerlo porque había firmado un contrato y los gastos ya habían sido cubiertos.

La última comunicación

La familia aseguró que tuvo contacto con Juan Carlos el lunes 14 de septiembre. Óscar dijo que su hermano le escribió alrededor de las 4:00 de la madrugada y que respondió aproximadamente a las 7:00 de la mañana, tomando en cuenta la diferencia horaria.

Según Massiel, el joven les advirtió que pasaría varios meses sin comunicación y que estaría acompañado por otro hombre, a quien identificó como un colombiano de apellido Vargas.

La tía también afirmó que Juan Carlos le comunicó que había sido trasladado de una “zona amarilla” a una “zona roja”. Sin embargo, la familia no explicó el significado concreto de esas denominaciones y el documento citado no precisa los lugares ni las condiciones a las que se referían.

“Que venga vivo”: el deseo de sus familiares

La incertidumbre mantiene preocupados a sus parientes en Higüey. Óscar describió a su hermano como una persona servicial y alegre, mientras que Massiel expresó su deseo de que pueda regresar sano y salvo.

“Pedirle a Dios que lo traiga vivo. Es lo que queremos todos”, manifestó la tía.

De acuerdo con la familia, la madre del joven está muy triste y preocupada. Sus padres no desean ofrecer declaraciones a los medios, pero esperan que su hijo pueda regresar con vida lo antes posible.

Hasta el momento, el relato familiar y el documento compartido no aclaran cómo Juan Carlos estableció contacto con las fuerzas rusas ni las circunstancias completas de su incorporación.

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