Zapatero avala la gestión de Delcy Rodríguez y apuesta por la reconciliación en Venezuela
CARACAS – En una visita marcada por el drástico giro político en el Palacio de Miraflores, el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó este viernes su «gran confianza» en la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. El exmandatario, pieza clave en la mediación internacional durante la última década, aseguró percibir «el mejor ambiente» en el país desde hace diez años.
Un nuevo ciclo tras la captura de Maduro
La llegada de Zapatero a Caracas se produce apenas un mes después de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas estadounidenses, un evento que ha reconfigurado el tablero institucional. Según el mediador español, la gestión de la presidenta encargada ha logrado, en tiempo récord, generar una «nueva manera de respirar» tras años de estancamiento y crisis profunda.
«Tenemos por delante el horizonte de reencontrar al país, de reconciliar y de emprender reformas institucionales. Debe ser la propia sociedad la que marque el ritmo», afirmó Zapatero ante los medios.
Los pilares de la «Esperanza Fundada»
El expresidente español fundamentó su optimismo en tres ejes que dominan la agenda actual del Ejecutivo venezolano:
- Programa para la Convivencia y la Paz: Una iniciativa lanzada por Delcy Rodríguez el pasado 23 de enero para convocar a sectores «coincidentes y divergentes».
- Ley de Amnistía: El Parlamento, liderado por Jorge Rodríguez, discute actualmente una normativa que busca la liberación de presos políticos detenidos durante los 27 años de hegemonía chavista.
- Diálogo Institucional: Zapatero enfatizó que su labor incluirá contactos tanto con el oficialismo como con sectores de la oposición para apuntalar la estabilidad.
Justicia frente a memoria
Pese a su llamado al perdón y a la reconciliación, Zapatero fue enfático al señalar que «el olvido no puede existir», sugiriendo que el proceso de transición deberá equilibrar la paz social con el reconocimiento de los hechos ocurridos durante el mandato anterior.
La agenda del expresidente continuará con una reunión privada con la presidenta encargada, en lo que se interpreta como un respaldo explícito de ciertos sectores de la comunidad internacional a la actual fase de transición en Venezuela.