Un misil de racimo lanzado desde Irán impactó este martes en áreas cercanas a Tel Aviv, en Israel, provocando daños materiales en varias infraestructuras, aunque sin reportes de personas heridas, según informaron autoridades israelíes.
De acuerdo con el Ejército de Israel, el proyectil no pudo ser interceptado por el sistema de defensa aérea y se abrió en el aire antes de caer, liberando múltiples submuniciones que se dispersaron en diferentes puntos del área metropolitana.
El ataque ocurrió alrededor de las 12:30 p. m. (hora local), durante una nueva oleada de misiles lanzados desde Irán, luego de varias ofensivas registradas durante la madrugada y la mañana que activaron las alarmas antimisiles en el norte del país y en la región de Tel Aviv.
Imágenes difundidas por los servicios de emergencia muestran al menos tres puntos de impacto, incluidos dos estacionamientos donde las explosiones dejaron cráteres de aproximadamente medio metro de profundidad y otro en una estación de tren.
Los Bomberos de Israel informaron que los daños incluyen metralla en un estacionamiento de autobuses, una estación ferroviaria, un centro de reciclaje, un tramo de carretera y un edificio residencial en la zona de Holón, ciudad ubicada al sur de Tel Aviv.
Según datos militares israelíes, cerca del 50 % de los misiles iraníes disparados contra Israel desde el 28 de febrero llevan ojivas de racimo, diseñadas para abrirse antes de tocar tierra y dispersar decenas de pequeñas bombas sobre un radio que puede alcanzar hasta 10 kilómetros.
Este tipo de armamento representa un desafío adicional para los sistemas de defensa, ya que incluso si el misil principal es interceptado, las submuniciones pueden continuar cayendo sobre el terreno.
Las autoridades israelíes señalaron que las habitaciones reforzadas y refugios antiaéreos, presentes en la mayoría de las viviendas del país, ayudan a reducir el impacto de estas municiones, ya que las pequeñas bombas generalmente no penetran en estas estructuras cuando la población logra resguardarse a tiempo.
Desde el inicio del conflicto entre Israel e Irán el pasado 28 de febrero, al menos 12 personas han muerto en ataques con misiles, incluidas dos víctimas registradas recientemente en las cercanías del Aeropuerto Ben Gurión, uno de los objetivos frecuentes de los bombardeos iraníes.
Las autoridades continúan evaluando los daños mientras mantienen activados los protocolos de alerta y defensa ante la posibilidad de nuevos ataques en la región.