La criminalidad en el transporte público de Nueva York registró un preocupante repunte en 2026, con un aumento en robos, asaltos y homicidios dentro del metro y los autobuses urbanos, generando inquietud a pocos meses de eventos de gran magnitud como el Mundial de Fútbol y el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
De acuerdo con datos divulgados por el New York Post, este incremento responde no solo al crecimiento del flujo de pasajeros, sino también a cambios en las estrategias de seguridad y a factores estructurales persistentes que afectan el sistema.
Cifras en alza preocupan a autoridades
En lo que va de 2026, se han registrado 128 robos en el transporte público, lo que representa un incremento del 21 % en comparación con el mismo período de 2025.
Aunque los asaltos graves bajaron ligeramente un 6 %, el panorama general sigue siendo alarmante, especialmente tras un reciente ataque con machete que dejó tres heridos.
Comparado con los niveles previos a la pandemia, los asaltos han aumentado un 60 %, mientras que los homicidios en el metro pasaron de cero en 2025 a tres en lo que va de año.
Además, durante enero y febrero, los robos se dispararon un 54 %, en medio de un invierno intenso que provocó mayor congestión en el sistema subterráneo.
Menos policías y más presión sobre el sistema
El repunte delictivo también coincide con cambios en la política de seguridad. Durante la gestión del exalcalde Eric Adams, se reforzó la vigilancia con cientos de agentes adicionales, logrando una reducción temporal de los delitos.
Sin embargo, bajo la administración actual de Zohran Mamdani, los recortes presupuestarios han limitado la presencia policial, reduciendo patrullajes y horas extras en puntos críticos del transporte.
A pesar de estos recortes, los niveles de criminalidad se mantienen elevados en comparación con los registros históricos.
Menores involucrados y creciente preocupación ciudadana
Un dato que agrava la situación es que el 34 % de los robos han sido cometidos por menores de edad, lo que añade complejidad a las estrategias de seguridad.
En uno de los casos más recientes, una pandilla de jóvenes atacó con arma blanca a tres adolescentes en El Bronx, evidenciando el nivel de violencia que enfrenta el sistema.
Usuarios frecuentes han expresado su preocupación por la falta de vigilancia dentro de los trenes, señalando que la presencia policial debería intensificarse en los vagones y no solo en las estaciones.
Riesgo ante grandes eventos internacionales
Expertos advierten que la situación podría agravarse con la llegada de millones de visitantes por el Mundial de Fútbol y las celebraciones del 250 aniversario de la independencia estadounidense.
El exdetective del NYPD y académico Michael Alcázar alertó que el aumento de pasajeros podría ir acompañado de un incremento en la actividad delictiva.
Aunque autoridades reportan una leve reducción en los delitos generales de la ciudad, los problemas estructurales —como la indigencia y el consumo de sustancias— continúan impactando la seguridad en el transporte público.