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Experto explica por qué Venezuela sufrió dos terremotos consecutivos y advierte que las réplicas seguirán afectando al país

Experto explica por qué Venezuela sufrió dos terremotos consecutivos y advierte que las réplicas seguirán afectando al país
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CARACAS, VENEZUELA.– Los dos potentes terremotos que sacudieron a Venezuela con apenas segundos de diferencia y provocaron una de las mayores tragedias naturales de la historia reciente del país respondieron a un fenómeno geológico poco frecuente, pero ampliamente documentado por la comunidad científica, explicó el geólogo y profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Andrés Folguera.

El especialista señaló que los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, se originaron sobre la falla de Oca, ubicada en el norte venezolano, y forman parte de un mismo proceso de ruptura tectónica, conocido como un «doblete sísmico», en el que dos terremotos de gran intensidad ocurren casi de manera consecutiva en la misma zona.

Un segundo terremoto mucho más destructivo

Folguera explicó que, aunque la diferencia entre ambas magnitudes parece pequeña, el impacto energético fue considerablemente distinto.

«Entre un terremoto de magnitud 7.2 y otro de 7.5 existe aproximadamente una diferencia de diez veces en la energía liberada. El primero debilitó muchas estructuras y el segundo terminó provocando su colapso», indicó.

Asimismo, recordó que la escala de magnitud utilizada para medir terremotos es logarítmica, por lo que pequeños incrementos representan enormes diferencias en la energía liberada.

«Cada aumento de un grado equivale aproximadamente a 33 veces más energía», precisó el especialista.

La falla de Oca acumula tensión durante décadas

El profesor explicó que ambos movimientos sísmicos se produjeron sobre la falla de Oca, una estructura geológica activa que se extiende paralela a la costa norte de Venezuela y al mar Caribe.

Según detalló, esta falla permanece bloqueada durante largos períodos mientras acumula enormes cantidades de energía debido al movimiento constante de las placas tectónicas.

«Durante cerca de cien años la falla permanece trabada. La energía se acumula lentamente hasta que finalmente la roca cede y se produce la ruptura, liberando toda esa energía en forma de terremoto», explicó.

Folguera recordó que eventos similares ocurrieron en los años 1812 y 1900, lo que demuestra que esta zona mantiene un ciclo histórico de grandes terremotos.

Un movimiento diferente al registrado en Chile

El geólogo explicó que el mecanismo tectónico venezolano es distinto al de países como Chile.

Mientras en territorio chileno una placa oceánica se introduce debajo de otra, en Venezuela las placas tectónicas se desplazan lateralmente, rozándose entre sí durante décadas hasta liberar bruscamente la tensión acumulada.

Ese comportamiento convierte a la falla de Oca en una de las estructuras geológicas mejor estudiadas del Caribe y permite identificar con bastante precisión las zonas donde podrían producirse futuros terremotos, aunque no el momento exacto.

¿Era posible predecir el terremoto?

Folguera aclaró que, pese al avance de la ciencia, actualmente no existe tecnología capaz de anticipar con precisión cuándo ocurrirá un terremoto.

«Sabemos cuáles son las fallas activas y dónde existe mayor probabilidad de que ocurra un sismo importante, pero todavía no podemos determinar el día ni la hora en que sucederá», afirmó.

No obstante, indicó que la historia sísmica de la falla permitía considerar que la región se encontraba dentro de un período de alta probabilidad para registrar un evento de gran magnitud.

La poca profundidad aumentó los daños

Otro elemento que incrementó el nivel de destrucción fue la escasa profundidad del terremoto.

Según explicó el especialista, el movimiento se originó a unos 10 kilómetros de profundidad, una característica que hace que las ondas sísmicas lleguen con mucha mayor intensidad a la superficie.

Además, señaló que las ciudades construidas sobre terrenos blandos o sedimentarios experimentan vibraciones más fuertes que aquellas edificadas sobre roca sólida, lo que multiplica el riesgo de colapsos estructurales.

Las réplicas continuarán

El geólogo advirtió que la emergencia aún no ha terminado, ya que un terremoto de esta magnitud suele ir acompañado por numerosas réplicas que pueden prolongarse durante días e incluso semanas.

Indicó que estos movimientos posteriores podrían alcanzar magnitudes entre 4 y 6, suficientes para provocar nuevos derrumbes en edificaciones que ya quedaron seriamente comprometidas.

«El mayor peligro ahora son las réplicas sobre estructuras dañadas. Aunque sean de menor magnitud, pueden desencadenar nuevos colapsos y aumentar el riesgo para la población y los equipos de rescate», alertó.

Finalmente, Folguera señaló que, además del desafío geológico, Venezuela enfrenta ahora una compleja emergencia humanitaria, con miles de personas desplazadas, infraestructura severamente afectada y operaciones de rescate que continúan en distintas zonas del país.

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