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Los Ángeles, EE. UU. – El asesinato de Ashley Ellerin, una estudiante de diseño de moda de 22 años, se convirtió en una de las piezas clave para la condena del asesino serial Michael Thomas Gargiulo, declarado culpable en 2019 por varios homicidios cometidos en California.
El crimen ocurrió la noche del 21 de febrero de 2001, cuando Ellerin se preparaba para salir a una cita con el actor Ashton Kutcher. Al llegar al apartamento, Kutcher no recibió respuesta, observó unas manchas de color rojo a través de una ventana y pensó que se trataba de vino derramado, por lo que abandonó el lugar. Al día siguiente, la joven fue encontrada sin vida con múltiples heridas de arma blanca.
Las investigaciones establecieron que Michael Thomas Gargiulo, quien residía cerca de la víctima, fue el responsable del homicidio. El caso permaneció sin resolverse durante varios años hasta que, en 2008, el ataque fallido contra Michelle Murphy permitió obtener evidencia de ADN que lo vinculó con otros asesinatos.
Durante el juicio celebrado en 2019, Ashton Kutcher compareció como testigo para reconstruir la cronología de los hechos y confirmar los últimos contactos que mantuvo con la víctima la noche del crimen.
Ese mismo año, un jurado declaró a Gargiulo culpable del asesinato de Ashley Ellerin y de Maria Bruno, así como del intento de homicidio de Michelle Murphy. En 2021 fue condenado a la pena de muerte, aunque permanece en el corredor de la muerte debido a la moratoria vigente sobre las ejecuciones en el estado de California.
El caso de Ashley Ellerin es considerado uno de los episodios más conocidos en la historia criminal reciente de Estados Unidos, tanto por la participación de un reconocido actor como testigo como por el papel que desempeñó en la identificación y condena de un asesino serial.